CULIACÁN, Sin.— La rivalidad entre los cárteles de las drogas que se disputan a sangre y fuego el control de Sinaloa ha dejado 270 muertes violentas en lo que va del año, 41 decesos más de los ocurridos en el mismo lapso el año pasado. Sólo en lo que va de mayo por este ajuste de cuentas se contabilizan 52 muertes.
En este lapso han caído abatidos por las balas 24 agentes de diversas corporaciones policiacas, entre los cuales están cinco elementos federales y cinco comandantes de la Dirección de Seguridad Pública de Culiacán y de la Policía Ministerial del Estado.
En este escenario, resalta la estrategia de intimidación a través de narcomensajes cifrados en mantas que, desde hace ocho días, son colocadas en puentes peatonales y de vialidad de la capital, cuyos textos son de franco reto y amenazas a miembros del cártel de Sinaloa, pero también a las autoridades federales y locales.
Con la aparición de estos mensajes en puntos públicos y la propagación de rumores, crece el temor y la zozobra entre la población que ha dejado de asistir a los lugares públicos, como restaurantes y centros comerciales, y en cambio ha incrementado su asistencia a los diferentes servicios religiosos de las iglesias.
Ciudadanía demanda castigo
Los principales organismos del sector privado exigen a las autoridades municipales y estatales investigar y castigar los delitos del fuero común y a las Fuerzas Armadas combatir a la delincuencia en el marco de la ley.
La violencia que se arrastra en Sinaloa desde hace más de cuatro décadas, señalan, se debe a que esta es una zona productora de mariguana y amapola, punto estratégico para el paso de la droga de origen que proviene de los estados del sureste y cuna de los principales jefes de los cárteles.
Sin embargo, señalaron que nunca como ahora había sido tan cruel la rivalidad entre los cárteles que utilizan armas de alto poder y hasta bazucas.
Casi a diario, mencionaron empresarios, aparece uno o varios cuerpos atados de pies y manos, con huellas de tortura, envueltos en sábanas o que cayeron abatidos por la metralla de los fusiles automáticos, en calles de la capital del estado o en alguna comunidad rural.
La presencia de una mayor fuerza de agentes federales y de militares que responden con una serie de cateos, decomisos de arsenales y detención de grupos armados no inhiben las ejecuciones; sólo en las últimas 24 horas, seis personas fueron ejecutadas en diversos puntos.
Las autoridades militares convocaron a la sociedad a contribuir, en forma anónima, en el combate a la delincuencia organizada, mediante denuncias sobre hombres armados, casas de seguridad, almacenes de drogas, para lo cual divulgó un correo electrónico y proporciona un teléfono para recibirlas.
A través de un boletín transmitido por un canal de televisión local, la Secretaría de la Defensa Nacional proporcionó el teléfono 7160676 y el correo electrónico 9azonamilit_culiacan@hotmail.com, para que los ciudadanos hagan sus denuncias.
En entrevista, Jesús Vizcarra Calderón, alcalde de la ciudad capital, donde se ha centrado la lucha más encarnizada de los grupos rivales, dijo que para disminuir este índice de homicidios, se sujetará a los negocios de giros negros, como son bares, cantinas, discotecas y centros de apuestas, a un horario rígido de funcionamiento, que concluye a las dos de la mañana.
El edil anticipó que previo a la reunión del Gabinete Nacional de Seguridad que sesionará mañana en esta ciudad, comenzaron por parte de la comuna patrullajes en todas las colonias y la clausura de negocios con venta de cerveza que no cubren la normatividad.
El secretario de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados federal, Gerardo Vargas Landeros, destacó que la sociedad ha sido permisible con la delincuencia organizada, por lo que urge que haya un cambio de actitudes desde el seno familiar, en las escuelas y en todas las actividades para que haya un rechazo a la delincuencia.
El legislador priísta admitió que entre la sociedad existe miedo e incertidumbre por la cadena de hechos violentos que se escenifican en cualquier lugar y a cualquier hora.