Buscar en:
 
“Con la venta de mariscos impulsé a mis hijos”

Durante 43 años ha vendido mariscos, con lo que obtuvo ingresos para que sus seis hijos estudiaran y uno llegara a la Oficina de la Presidencia de la República, y hoy piensa si ya le conviene jubilarse
“Con la venta de mariscos impulsé a mis hijos”“Con la venta de mariscos impulsé a mis hijos”
- A   A   A +

XÓCHITL ÁLVAREZ / CORRESPONSAL
El Universal
Domingo 11 de mayo de 2008

estados@eluniversal.com.mx

LAGOS DE MORENO, Jal.— En 43 años como comerciante de mariscos, “las ventas no habían estado tal mal” como ahora para Salvador Muñoz Ortiz, padre del senador panista Ramón Muñoz Gutiérrez, ex jefe de la Oficina de la Presidencia de la República para la Innovación Gubernamental.

Hay días, dice “que apenas se hace la cruz”. Don Salvador inició su negocio en un carrito que empujaba a mano y que colocaba sobre la calle Constituyentes, donde permaneció 18 años. Después adaptó un local en la parte baja de su casa.

Mariscos Miramar se llama ahora el negocio ubicado en la calle Aldama número 470, a cuatro cuadras de la catedral de Lagos de Moreno, 50 kilómetros al noroeste de León, Guanajuato. En el lugar hay cuatro mesas, 16 sillas, un mostrador y un refrigerador.

Muñoz Ortiz asegura que su filosofía es el trabajo, tener todo en orden y tratar bien a la gente.

“Sabemos que se debe tratar bien a la gente; de la gente tiene uno. Yo tengo de mis clientes, si no los trato bien, no viene ninguno”, añade el hombre con un tono de voz amable.

“Ahorita no vendrán porque no tendrán dinero”, señala, como aclarando la ausencia de clientes mientras pica el cilantro.

A sus 71 años y con las secuelas de dos infartos, el padre del ex colaborador del presidente Vicente Fox invierte 12 horas de trabajo en su negocio, haya o no clientela.

A las nueve de la mañana se va al mercado; abre el negocio, se coloca su bata blanca, limpia el local, sacude los muebles, lava y pica la verdura; cocina el caldo de camarón y prepara los cocteles de mariscos.

“Yo solito hago todo, no sale para pagarle a otra persona; mejor me la llevo solo”, dice. Su esposa, María Teresa Gutiérrez Gutiérrez, se queda en casa. No puede ayudarle en el negocio por problemas de salud.

“Las ventas están muy mal, de a tiro; ahorita ni la cruz me he hecho y mire la hora que es ya”, reitera mientras señala el reloj que marcan las dos de la tarde.

“Los saqué a la orilla”

Muñoz Ortiz afirma con orgullo, que la venta de mariscos le dio para mantener a su familia y para sacar adelante los estudios de sus seis hijos: Ramón, Salvador, José de Jesús, María Elena, Laura y María de los Ángeles Muñoz Gutiérrez.

Tres de ellos están dedicados a la función pública: Ramón, sicólogo y senador; Salvador, gerente de la Distribuidora Conasupo (Diconsa) en Querétaro, y José de Jesús, contador en la dirección de Desarrollo Rural de Aguascalientes. Una de sus hijas es sicóloga y dos secretarias.

“Con la venta de mariscos logré sacar a los hijos a la orilla”, reiteró.

Muñoz Ortiz aseguró que en cuatro décadas que ha mantenido su negocio en nada ha mermado su vocación de comerciante, aunque admitió que las bajas ventas lo desalientan. “Antes, no me daba abasto”, añadió.

“Vuelve a la vida”

Don Salvador adquirió fama por el buen sazón de sus cocteles de ostión y de camarón, el vuelve a la vida y el caldo de camarón. En el municipio de Lagos de Moreno se le identifica por la forma de condimentar sus cocteles y por ser padre de un senador. “Yo cocino a mi modo”, expresó.

A principios de 1960, Salvador se trasladó desde el rancho La Mesita, en Agua del Obispo —donde realizaba labores agrícolas— hacia Lagos de Moreno, para comenzar a preparar y vender sus mariscos cuando Ramón, el senador, tenía apenas cinco años.

“Aquí he pasado mi vida”, agregó Muñoz Ortiz, a quien la política no le interesa, aunque advirtió que respalda lo que hacen sus hijos. “A ellos les ha ido bien”, comentó.

Aseguró que Ramón, el senador, nunca ha mencionado que aspire a ser gobernador, ni de Guanajuato ni de Jalisco. “El quiere ser embajador de México en alguna parte, aunque como político va hacia adelante”, agregó.

Lenguaje de gobernador

Sin embargo, Muñoz Ortiz criticó la manera de expresarse del gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, originario de Lagos de Moreno, quien dijo “me valen madre las críticas”, con relación a las donaciones a la Iglesia con dinero del erario público.

“La mala imagen que ha dado el gobernador de Jalisco, con un lenguaje que ofende, como el de “¡a mí me vale madre!”, no está bien; tiene que pedir disculpas”, añadió.

Cuatro de sus hijos, que viven en otros estados, lo visitan una o dos veces al mes. Dijo que todos lo ayudan y que no necesita del negocio para vivir, pero que no le agrada depender de sus hijos que le piden cerrar la marisquería.

“No les hago caso, pero si siguen las ventas mal y si no hay clientes ¿a quién le vendo?”, agregó.

Luego lo piensa y manifiesta: “¡A lo mejor les voy a hacer caso! Quizás es tiempo de jubilarse”.



Home   >   Los Estados

 

El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL