julian.sanchez@eluniversal.com.mxLa denominación de origen del chile habanero corre el riesgo de quedar en un país europeo o asiático, porque la Secretaría de Economía ha actuado con lentitud para publicar la declaratoria respectiva, alertaron los productores de Yucatán.
A los productores yucatecos se han sumado los de Quintana Roo y Campeche, quienes conformaron un frente para evitar que otra nación tenga la denominación de origen, es decir, el registro oficial de un producto en el cual queda establecida su calidad y características como la situación geográfica, condiciones climáticas y particulares que lo crean como único en comparación con otros similares.
Juan Carlos Ledón Vadillo, presidente del Consejo de Fomento y Promoción del Sistema Productor de la Península de Yucatán, expuso que más de 50% de la producción destinada a los mercados nacionales e internaciones proviene de esos tres estados.
De ahí que en 2006, productores y autoridades de Yucatán promovieron ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la denominación de origen, con lo que sólo el chile habanero producido en esas entidades y sus derivados, como las salsas, ostentan tal nombre.
Entrevistado antes de la inauguración de una exposición realizada en la Plaza de la Constitución, Ledón Vadillo comentó que desde 2000 inició una “férrea defensa jurídica del habanero” ante las pretensiones de países como China, Corea y España de adjudicarse la denominación de origen.
Lo que se pretende con la denominación, resalta, es impulsar el desarrollo de la industria de chile habanero de la península de Yucatán (producción, proceso y comercialización), con el fin de lograr una mayor competitividad de esta industria en los mercados nacionales y extranjeros, aprovechando las ventajas del trabajo corporativo, que permitan, entre otras cosas, tener acceso a las tecnologías actuales y mostrar al mundo una cara unida para la oferta del producto.
El gobierno de Yucatán, en coordinación con productores, ha intensificado una “lucha hombro con hombro” para obtener la referida denominación del producto, el cual se cosecha en 600 hectáreas de Yucatán, y a la semana se exportan 10 toneladas.