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Desesperados, buscan frenar inundación

Tabasqueños de Nacajuca acusan deficiencias en obras hidráulicas
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Roberto Barboza Sosa
El Universal
Miércoles 02 de abril de 2008

CHICOZAPOTE, Tab.— Aunque fue erigido para proteger la superficie agrícola y los asentamientos humanos, como parte del Programa Integral Contra Inundaciones (PICI), el bordo de protección de la margen derecha del río San Cipriano fue superado por el caudal desfogado de las presas hidroeléctricas del Alto Grijalva.

El malestar de los habitantes de una decena de poblados de esta zona indígena chontal del municipio de Nacajuca surge al comprobar que poco sirvió esta obra de control, cuyo objetivo era evitar que la superficie agrícola y los asentamientos humanos se inundaran con la creciente del río.

Desde la semana pasada, los campos agrícolas empezaron a sucumbir al derramarse el río a causa del desfogue permanente de mil 300 metros cúbicos por segundo del embalse Peñitas.

Por la deficiencia en la operación de las compuertas y la falta de construcción de otras más, el bordo de protección no detuvo el caudal de la creciente y el líquido pasa libremente del río hacia la zona agropecuaria.

La preocupación de los indígenas crece al saber que apenas van 20 días de desfogue de las presas del Alto Grijalva —Malpaso, Angostura, Chicoasén y Peñitas— y que continuarán todavía durante un mes con la extracción del vaciado de sus embalses hacia la planicie tabasqueña.

Piden colocar barreras

Delegados municipales y dirigentes de los productores pecuarios de la zona urgen a las autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y de los gobiernos estatal y municipal, a ayudarles y buscar la forma de cerrar las compuertas y los puntos por donde entra el agua.

Desesperados al ver que el caudal de la creciente cruzaba el bordo de protección, por cuenta propia campesinos de esta comunidad intentaron detener el avance de la inundación al tapar las compuertas con costales de arena, pero vieron que era insuficiente el esfuerzo por la falta de material.

El delegado municipal del ejido Chicozapote, Guadalupe García García, acompañado de sus vecinos que buscan la forma de cerrar el paso al agua, dice que no sirven ni funcionan las tapas colocadas en esas obras que eran para evitar la entrada del líquido.

El presidente de la Asociación Ganadera de Nacajuca, Máximo Zapata Hernández, acusó que en algunos puntos del bordo de protección no se construyeron las compuertas y por allí se mete el escurrimiento de Peñitas.

Obras de Fox y Andrade

Recuerda que cuando las obras del PICI fueron presentadas por los gobiernos federal y estatal de Vicente Fox y Manuel Andrade les afirmaron que era un proyecto técnico, socioeconómico y ambientalmente sustentado para atender los efectos de las inundaciones en la planicie del estado. “Todo resultó falso”, sostiene el también economista y catedrático de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.

El PICI inició en 2003 con un acuerdo entre el gobierno estatal y la Conagua, por un monto de 2 mil 60 millones de pesos para ejecutarlo en un periodo de 2003 a 2006. Con participación de 72% federal y 28% estatal.

Zapata Hernández dijo que la anegación de las praderas donde pastaban las reses, los obligó a evacuar los hatos y hoy no saben cómo resolver el problema de la alimentación de los animales.

Exigió que las autoridades federales, estatales y municipales instrumenten un plan emergente para trasportar los hatos a praderas sin inundarse, subsidio para el pago de la renta de potreros con pastizales, dotación de sacos de alimento balanceado y comederos y bebederos para ganado.

Sigue la emergencia

El gobernador Andrés Granier Melo informó que en una reunión con el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, acordaron mantener en Tabasco el estado de emergencia hasta que se estabilice la situación de las presas y el nivel de los ríos.

La Conagua minimizó la situación por la que atraviesa esta zona al señalar que “algunos escurrimientos” hacia zonas bajas no han afectado localidades, sino mayormente áreas utilizadas para la pastura y el cultivo.

En un comunicado, justificó que el desfogue se inició en plena temporada de seca en Tabasco, para minimizar riesgos a la población, con una extracción hacia el río Mezcalapa por la presa Peñitas cercana a los mil 500 metros cúbicos por segundo. El río Mezcalapa ingresa a Tabasco donde se divide en Samaria y Carrizal.



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