CULIACÁN, Sin.— A manera de protesta, familiares y amigos colocaron frente a la novena Zona Militar en Culiacán los féretros con los cuerpos de dos de los cuatro jóvenes que murieron baleados por el Ejército el miércoles pasado en Santiago de los Caballeros, municipio de Badiraguato, en un supuesto enfrentamiento que también causó la muerte a dos soldados.Los ataúdes permanecieron varios minutos frente a las instalaciones castrenses, al paso del cortejo fúnebre hacia el panteón Jardines de Humaya, en Culiacán, en reclamo para que se aclare el incidente y se castigue a los 16 soldados y oficiales involucrados.
La noche del miércoles pasado, seis jóvenes del poblado de Santiago de los Caballeros que viajaban en una camioneta Hummer H2 para asistir a una fiesta de 15 años en la ranchería de Guanajuato, municipio de Badiraguato, al norte de Culiacán, fueron baleados por soldados en un confuso ataque que causó la muerte a cuatro de ellos, así como a dos militares.
En el incidente murieron Manuel Medina Araujo, Zenón Medina López, Édgar Geovany Araujo Alarcón y Leonardo Medina, además del soldado Daniel López Altamirano y el cabo Manuel Malahua.
Viudas, madres, padres, hermanos, familiares y amigos de los cuatro jóvenes muertos exigieron justicia por considerar que los cuatro fueron víctimas de un alarde de fuerza.
Confuso ataque
Los restos de Manuel Medina Araujo y Zenón Medina López fueron sepultados en el cementerio local, al sur de Culiacán, mientras que los de Édgar Geovany Araujo Alarcón y Leonardo Medina fueron trasladados a Badiraguato.
Manuel Núñez Durán, abogado de Wilfredo Enrique Madrid Medina y Miguel Ángel Medina Medina, dos sobrevivientes del ataque que fueron liberados luego de 48 horas de estar detenidos por la Procuraduría General de la República (PGR), indicó que el hecho de que hayan sido liberados y absueltos de todos los cargos, revela que los militares incurrieron en una confusión.
El abogado dijo que de acuerdo con la averiguación previa 208/2008, radicada en la Mesa Segunda del Ministerio Público, los 16 elementos de tropa y oficiales adscritos a Badiraguato son interrogados, por lo que se espera que se aclare el incidente.
Los hechos
Las pesquisas señalan que la noche del miércoles 26 de marzo, 10 jóvenes de Santiago de los Caballeros se dirigían a la ranchería de Guanajuato, seis a bordo de una Hummer H2 blanca y otros cuatro en una Ford Lobo.
Edel Medina López, quien manejaba la Ford Lobo, narró que no vieron ningún retén militar en su camino, pero que al notar que se había retrasado su hermano Zenón, quien conducía la Hummer, decidió regresar y se encontró con un grupo de soldados que le cerró el paso e impidió ver qué sucedía con los otros jóvenes.