MEXICALI, BC.— Los mexicalenses intentan recuperar su cotidianidad y su estabilidad emocional, luego de seis días de zozobra ocasionada por las más de 400 réplicas sísmicas que se presentaron después del temblor de 5.5 grados Richter registrado el viernes de la semana pasada.El director de Bomberos, Martín Ruiz Burgueño, informó que desde ayer disminuyó la actividad sísmica. “Desde el viernes 8 hasta este miércoles tuvimos unos 10 sismos cada hora; a partir de la madrugada de este jueves, la cantidad se redujo a cuatro movimientos por hora”, explicó.
“Esperemos que esos cuatro movimientos telúricos por hora permitan que se libere la energía y no se concentre para un temblor mayor”, expuso el jefe de Bomberos.
El Instituto de Psiquiatría del estado de Baja California informó que luego de esta disminución de réplicas, también se redujo el número de personas que acudieron a esta institución por sufrir crisis severas.
“En los primeros días atendimos a un promedio de 20 personas por sufrir crisis nerviosa por los sismos que han estado sucediendo en nuestra localidad, pero esa cantidad bajó este jueves”, expresaron directivos de esta institución médica.
Explicaron que estas personas sufrieron un estado temporal de trastorno y desorganización, caracterizado principalmente por su incapacidad para manejar situaciones particulares, como un temblor.
En su reporte, el Instituto de Psiquiatría estatal estableció que estas personas presentaron cansancio, agotamiento, desamparo, confusión y ansiedad.
Todos a clases
Más de 252 mil alumnos regresaron ayer a las escuelas, con lo cual los padres de familia se reintegraron a sus empleos, por lo que disminuyó así el ausentismo laboral que alcanzó hasta 50% en días pasados.
“Al ir los niños a las escuela nos sentimos más relajados y hechos a la idea de que todo vuelve a la normalidad”, expresa Josefina López, madre de familia y empleada de la burocracia municipal.
“Me siento más tranquila —indicó María Luisa Díaz—, son menos temblores y en la oficina no tenemos la inquietud de que algo va a pasar.
“El martes, sobretodo, cada que alguien cerraba una puerta o movía un escritorio sentíamos que estaba temblando y nos salíamos de la oficina. Estábamos muy asustados”, dijo.
Hipólito Suárez, empleado de un restaurante ubicado en el Centro Cívico, expuso que otra de las situaciones que le permitió “regresar a la realidad” es que bajó la temperatura.
“Me sentía muy extraño con los temblores y el calor que hizo desde el lunes, ya que no era normal que en pleno invierno hiciera calor; pero este jueves de nuevo tuvimos frío”, añadió Suárez a este diario.
Día del Amor con temblores
Pese a la disminución en la intensidad y cantidad de sismos, los mexicalenses no se confían y prefieren dejar la celebración del Día del Amor y la Amistad para una mejor ocasión. “Que voy a estar pensado en comprar regalos o chocolates, lo que quiero es salir del miedo que me provocan estos temblores”, señaló la secretaria Luisa Yáñez.
Al igual que ella, Patricia Reyes aseveró que no celebraría este 14 de febrero, ya que le da miedo acudir a un lugar cerrado donde haya mucha aglomeración.
“Prefiero celebrarlo en mi casa, con mi esposo, que ir al cine o a bailar. ¿Qué tal si tiembla”?
Para Rigoberto Cárdenas será mejor enviar flores y comprarle un regalo a su pareja, antes que invitarla a cenar o al cine. “Mejor en un lugar abierto, ahorita me da miedo encerrarme en un sitio”.