HERMOSILLO, Son.— Al cumplirse tres días de la reapertura de la minera Mexicana de Cananea, la empresa aseguró que de manera constante se suman más empleados a las labores de la planta, pero la sección 65 afirmó que no son ni 45 obreros sindicalizados los que se han presentado.El líder de la sección 65 del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSRM), Sergio Tolano Lizárraga, convocó a un evento en el que se pagará el bono semanal de 700 pesos a los obreros, para que un notario público cuente a los obreros que acudan por su apoyo económico.
“El que asista al evento es obvio que es un trabajador que no ha regresado a la mina, pues los pocos que han acudido no han salido porque la empresa no los ha dejado salir, ahí están viviendo”, afirmó.
“Les vamos a pagar el bono mañana (hoy) y al final, junto con un notario contaremos las firmas de recibido y así nos daremos cuenta quién dice la verdad”, expresó.
El 30 de julio pasado, los mil 200 empleados sindicalizados estallaron en huelga por considerar que se violentaba el contrato colectivo de trabajo al no haber las condiciones suficientes de seguridad.
A las pocas horas de iniciar el paro, éste fue declarado inexistente. Esto dio pie a una batalla legal, pues los trabajadores obtuvieron varios recursos legales a su favor, como una suspensión provisional y luego una definitiva, aunque la solución de fondo nunca llegó. Pero el viernes pasado se notificó a los mineros que la huelga que sostenían de cinco meses atrás era inválida y fueron desalojados de las instalaciones por más de 700 agentes de corporaciones estatales y de la Policía Federal Preventiva (PFP).
La vigilancia extrema en esa población enclavada en el norte de Sonora continuaba este lunes. Cientos de elementos antimotines de la PFP resguardaban el perímetro de la productora de cobre. También se observaron agentes en varias zonas del interior de esa mina a cielo abierto.
Contingentes de entre cinco y ocho unidades de la Policía Estatal Investigadora (PEI) recorren la ciudad y los tres accesos de la mina. No se reportaron altercados.
Las autoridades decidieron prolongar la “ley seca”, que inició el viernes. El gobernador Eduardo Bours dijo que la presencia de la fuerza pública es para salvaguardar los derechos de los trabajadores que quieran reincorporarse al centro de trabajo.
Tolano Lizárraga dijo que en un principio 45 trabajadores sindicalizados, aparte de los 300 de confianza, se presentaron en la mina, pero se regresaron porque no les han cumplido con lo que les prometieron.
“Que no le hagan al loco, no son ni 45 los trabajadores sindicalizados que están ahí adentro de la mina, están diciendo mentiras”, afirmó.
El vocero de Mexicana de Cananea, del Grupo México, Benjamín Bolaños Becerra, aseguró que este lunes se presentaron más trabajadores a laborar. Sin dar una cifra exacta, dijo que son más de 750, 450 de ellos sindicalizados y 300 de confianza.