estados@eluniversal.com.mxSAN LUIS POTOSÍ, SLP.— En sólo 17 años, la Huasteca potosina perdió 80% de sus selvas por la ampliación de zonas agrícolas impulsada por el gobierno federal en el fracasado proyecto Pujal Coy.
Imágenes de satélite tomadas entre los años 1973, 1985 y 2000, muestran la pérdida de selvas, especialmente en los municipios de Valles, Tamuín y Ébano.
Las imágenes del satélite Landsat fueron adquiridas por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) para su estudio y revelan la desaparición de selvas bajas, medias y altas en la región, consideradas refugio de diversas especies como mono araña, tigrillo y algunas familias de orquídeas.
La geógrafa universitaria Guadalupe Galindo explicó que el proyecto agrícola Pujal Coy devastó selvas.
Miguel Aguilar Robledo, doctor en Geografía por la Universidad de Texas e investigador de la UASLP, en su estudio “Análisis de un fracaso”, reseña que en los sexenios de Luis Echeverría y José López Portillo se abrieron al cultivo en forma intensiva miles de hectáreas de selvas en aras de hacer el mayor distrito de riego de América Latina.
El proyecto fracasó, pero las selvas no se recuperaron; por el contrario, la pérdida continuó ahora impulsada por los ganaderos.
De acuerdo con el estudio “Propuesta metodológica para determinar áreas de peligro a sequías, inundaciones y plagas en la Huasteca potosina”, auspiciado por el gobierno federal y elaborado por un equipo multidisciplinario de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la región presenta un trágico escenario que acabará con flora y fauna endémica, y reducirá las oportunidades de desarrollo de sus pobladores.
Se indica que para el año 2050, esta región pasará de un clima tropical semiseco a seco estepario, como en el altiplano.
Guadalupe Galindo forma parte de un grupo multidisciplinario que analiza los efectos de las actividades primarias y secundarias en el suelo huasteco y su vegetación.
Historiadores, geógrafos, técnicos, estudiantes y climatólogos desarrollan un modelo que permita detectar con anticipación los cambios en el clima, alertar a los productores y proponer estrategias para enfrentar los desastres naturales y sus consecuencias, incluidas las plagas, cuyo combate no está amparado por el Fondo Nacional de Desastres (Fonden).
Y precisamente los conflictos agrarios que el fracasado Pujal Coy genera, han propiciado que las langostas hayan asentado en la Huasteca potosina vastas zonas de ovipostura.
Las imágenes del Landsat son de corte 1 a 50 mil, el doble de definición de las imágenas con las que cuenta el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática de la misma zona, y en ellas se aprecia una expansión desmedida de la agricultura de temporal, de riego y pastizales para ganadería, que han devorado 80% de las selvas y bosques de esta región.
Galindo advierte que la falta de selvas provocará menos lluvias, más sequías y por ende, la presencia de plagas perjudiciales para la actividad agrícola e industrial de la región.
Asimismo, en la entidad se tienen registradas 20 plagas que impiden que los productos agrícolas potosinos como carne, cítricos y café se exporten a otros países, una de ellas, la langosta centroamericana.
Se destaca también que una especie de halcón que se alimentaba de la langosta en la región, desapareció a causa del uso de pesticidas como el malation, prohibido en otros países.