Fredy M. Pérez
El Universal
Miércoles 12 de diciembre de 2007
COMITÁN, Chis.— Durante 13 días, portando antorchas en las manos que se pasan unos a otros todo el tiempo, un grupo de hombres, mujeres y niños del poblado Agua Azul, en la Selva Lacandona, ha recorrido —unas veces a pie y otras en vehículos— más de 2 mil kilómetros para reafirmar su fe en la Virgen de Guadalupe.Hace casi dos semanas, los 18 integrantes de este grupo juvenil de Agua Azul, de municipio de Ocosingo, salieron de su poblado enclavado en la Selva Lacandona para viajar hasta la ciudad de México, donde visitaron a la “Morenita” del Tepeyac en la Basílica deGuadalupe.
Este martes llegaron a esta localidad para retornar a la Selva Lacandona.
“Al inicio éramos nueve personas, pero conforme han pasado los años se han sumado otros. Ahora somos 18”, relata, ya de regreso, una de las integrantes de esta expedición religiosa, organizada por José Antonio Castillejos, poblador de Agua Azul.
El atrio de la parroquia de Guadalupe les dará albergue a los 18 peregrinos. Algunos de éstos realizaron la caminata sin zapatos.
Tenían planeado partir a la Selva Lacandona la madrugada de este miércoles..
Otro recorrido
Desde Amparo Agua Tinta, un poblado del municipio de La Trinitaria que fue sede del concejo autónomo “San Pedro Michoacán”, un grupo de 15 jóvenes recorrió durante cuatro días unos 250 kilómetros para llegar a Palenque.
Ahí visitan a la Virgen de Guadalupe, para luego regresar a sus lugares de origen. El objeto sólo es ir a rendirle un homnenaje ala Guadalipana en estosm días.