TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis.— Más de 200 mil hectáreas deforestadas con graves problemas de erosión correspondientes a seis municipios de Centro y Norte de Chiapas, donde se instalarán tres de 27 ciudades rurales, serán reforestadas y habilitadas para cultivos sustentables.Aparte de proporcionar seguridad a los pobladores, hay planes para brindar oportunidades de desarrollo a integrantes de comunidades reubicadas de zonas de alto riesgo, explicó el director general de la Comisión Forestal Sustentable del estado, Froilán Esquinca Cano.
Especialistas advierten que en Chiapas, unos 20 municipios del Norte, Sierra, Soconusco, Centro y Altos se encuentran en situación de gran vulnerabilidad a causa de la destrucción de la capa forestal y por la creciente erosión de los suelos. Así, no descartan nuevos deslizamientos de cerros como el que sepultó la comunidad Juan de Grijalva, el 4 de noviembre pasado con un saldo de 19 muertos.
Geólogos y vulcanólogos alertaron que el fenómeno de grietas y asentamientos telúricos afecta a 18 municipios de diferentes regiones de la entidad, tales como Berriozábal, Huitiupán, Amatán, Chenalhó, Chapultenango, Chicoasén, Francisco León, Ocotepec, Rayón, Pantepec y Coapilla.
Esquinca Cano indicó que ante esos riesgos y luego del anuncio de la construcción de la primera ciudad rural Nuevo Juan de Grijalva en el municipio de Ostuacán, el reto es proporcionar todas las garantías de seguridad, pero además alternativas de desarrollo integral para los integrantes de los nuevos asentamientos.
Aseguró que este año se emprenderá la reforestación y recuperación de 100 mil hectáreas erosionadas por la deforestación, los cambios de uso de suelo, la tala clandestina y la expansión ganadera de los municipios de Pichucalco, Berriozábal, Ixhuatán, Tecpatán, Ostuacán y Ángel Albino Corzo.
En estas tres últimas demarcaciones se asentarán tres de la primeras 27 ciudades rurales, proyectadas de manera escalonada durante los próximos cinco años.
Para el especialista en biodiversidad, la restauración de las superficies debe ir acompañada de programas de desarrollo sustentable que permita a las comunidades el aprovechamiento racional y la preservación de sus recursos naturales.
La restauración debe darse a través de la reconversión de suelos, con actividades productivas, plantaciones y cultivos que protejan y preserven los entornos forestales y ecosistemas de cada una de esas regiones.
El director general de la Comisión Forestal Sustentable del gobierno estatal precisó que con ese fin en la zona Norte se habilitarán 20 mil hectáreas con plantaciones forestales comerciales; 40 mil con especies nativas, como cedro y caoba y otras 40 mil con cultivos diversificados de productos, como plátano, cacao y café.
El programa de restauración y diversificación productiva se realizará con una inversión federal y estatal de 500 millones de pesos, en un periodo de cinco años, precisó.