ACAPULCO, Gro.— Un centenar de efectivos de las Fuerzas Especiales de Apoyo de la PFP desalojaron de manera violenta y detuvieron a 56 normalistas de la Rural de Ayotzinapa cuando tomaron la caseta de La Venta de la autopista del Sol.Los normalistas, que cubrían sus rostros con pasamontañas, comenzaron con el bloqueo aproximadamente a las 11:00 horas, donde además pedían de manera pacifica a los automovilistas y camiones de pasajeros una cooperación de 50 pesos para su movimiento.
También hicieron pintas en la caseta en contra del gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca Galindo, con la finalidad de exigir la entrega de 75 plazas.
Fue en punto de las 12:00 del día cuando llegaron a la caseta de La Venta los policías federales, y 10 minutos después arremetieron contra los estudiantes, quienes sacaron de sus mochilas algunos cohetones para responder a la agresión pero no pudieron utilizarlos.
Reprimidos
Cinco minutos después llegaron dos unidades de la policía federal con más efectivos, quienes comenzaron a caminar hacia los estudiantes para desalojar la protesta que mantenían en la Autopista del Sol. En ese momento los policías Federales golpearon con toletes y escudos a los 56 normalistas quienes pretendían huir a bordo de dos autobuses de pasajeros.
Uno de ellos fue el estudiante Óscar Cotino Molina, quien fue arrastrado por uno de los camiones en movimiento ocasionándole fractura de rotula en ambas piernas y pérdida de tejido, según el reporte médico de la Cruz Roja.
Algunos lograron subirse a los camiones y salir del lugar con dirección a Chilpancingo; sin embargo, sobre la carretera los efectivos policíacos los interceptaron y detuvieron.
De los 56 detenidos sólo se identificaron los nombres de los normalistas Alejandro Lorenzo de la Cruz, Bernardo Cortés Pérez, Marcos Sánchez Cruz, Raúl González Pérez, José Luis Castillo Jiménez, a quienes mantuvieron por varios minutos agachados y con las manos hacía atrás.
Todos fueron trasladados en las unidades de la PFP a la delegación de la PGR en este puerto para ser presentados ante el Ministerio Público Federal, donde se les inició el proceso por delitos de vandalismo y ataques a las vías de comunicación.
En la delegación de la PGR en Acapulco, al menos una treintena de policías federales, Preventivos Estatales y agentes de Tránsito municipales, mantienen cerrado el acceso y de las calles aledañas, permitiendo solo el ingreso de los residentes del fraccionamiento Hornos Insurgentes y negando el acceso a todos los medios de comunicación.
Con la detención de esos 56 normalistas se prevé que se agudice el conflicto entre la Normal Rural de Ayotzinapa y el gobierno de Guerrero, incluso que se pudiera echar abajo la reunión que tienen agendada con el mandatario estatal, Zeferino Torreblanca, para el próximo lunes 3 de diciembre próximo.
Minutos antes de ese incidente, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Guerrero anunció que interpondrán denuncias contra los normalistas de la Rural de Ayotzinapa por secuestrar 12 camiones junto con sus choferes.
El presidente de la Coparmex, Fernando Tenopala Zalce, calificó de lamentables esas acciones de violencia “porque no conducen a nada”, e insistió en que los estudiantes afectan con esos hechos la productividad del estado.