VILLAHERMOSA, Tab.— El año pasado, los habitantes de Blanca Navidad celebraron su primera fiesta decembrina al estrenar sus casas en ese asentamiento, por ello de allí tomaron el nombre para su colonia.
Pero ahora todo será distinto, pues la inundación les destrozó sus pertenencias. Este 24 de diciembre “será una amarga Navidad”, dice doña Carmen López Vicente, quien junto con 200 familias más ocuparon un predio irregular dentro de lo que es la laguna La Covadonga.
Recuerda que decidieron establecerse en ese lugar, al final de la colonia Miguel Hidalgo, en la periferia noreste de Villahermosa, cansados de seguir pagando altas rentas.
Al igual que la mayoría de colonias y fraccionamientos que hay en esta capital, rellenaron parte del cuerpo de agua que sirve de vaso regulador de las intensas y frecuentes lluvias de esta región del trópico-húmedo.
“Fueron bastantes camiones de arena que utilizamos para poder vivir aquí”, recuerda Carmen López Vicente, madre de tres hijos estudiantes en los niveles primaria y secundaria.
Las 200 viviendas, en su mayoría de techo de lámina, de la colonia Blanca Navidad, aún se encuentran inundadas.
De por sí, a sus habitantes les costaba sobrevivir por estar sus viviendas sobre el fango, pero con esta inundación que durante su fase crítica las desapareció, ahora quedaron peor.
Aunque rellenaron el “terreno” de la laguna, la mayor parte del tiempo se mantenían inundados y tenían que “flotar” en el interior de sus viviendas sobre tarimas de madera.
La corriente de los ríos Carrizal y Viejo Mezcalapa, además de sus pertenencias también les quitó toda la madera que utilizaban como piso sobre el fango.
Sobre la laguna La Covadonga, crecieron además otras colonias y fraccionamientos residenciales como El Olimpo, que aunque con todos los servicios públicos, también se inundaron.
Las casas de los habitantes de Blanca Navidad carecen de agua potable, electricidad y drenaje. Para realizar sus necesidades fisiológicas tienen que acudir a casas de sus vecinos de la colonia Miguel Hidalgo; el agua potable también y para la electricidad se conectan mediante el pago de 50 pesos mensuales.
Doña Carmen aún no puede ingresar a ver qué le dejó la inundación, aunque está consciente de que ya perdió todos sus enseres. Acepta que vive en zona de alto riesgo, “no teníamos otra opción”.
Comenta que esta dispuesta a ser reubicada en el programa que se anuncia realizarán las autoridades.