VILLAHERMOSA, Tab.— Un 95% del área de la capital del estado quedó liberada totalmente del agua, informó la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al señalar que por medio de equipo especializado de bombeo, en 13 días se desalojaron 2 mil 600 millones de litros del líquido.Por su parte, el presidente municipal de Centro, Evaristo Hernández Cruz, dijo que se ha comentado con los gobiernos federal y estatal sobre un programa de reubicación de más de 20 mil familias que habitan en zonas que “siempre se van al agua”.
Consideró que podrían ser llevadas a zonas más altas como Parrilla, al sur de esta capital porque ahí poca gente padeció la anegación; también rumbo a Macuspana, al sureste, que aunque es una zona muy cara, es segura. “Tenemos que pensar en esos lugares”, agregó.
Citó que se debería pensar en reubicar los asentamientos de Torno Largo, los sectores Coquitos, Monal, Armenia y Carlos A. Madrazo en Ciudad Industrial, así como la colonia Roberto Madrazo en Ixtacomitán; los Aztlanes, Acachapan e Ismate en la zona rural, donde se da el caso de que siempre sufren de inundaciones.
La Conagua también opera equipos conocidos como “Aquatech”, para desazolvar y limpiar cerca de seis kilómetros lineales de drenajes pluviales y de aguas negras en la ciudad.
En las acciones de saneamiento básico en los municipios de Centro y Nacajuca, hasta la fecha abarca 43 colonias y 42 localidades, en las que aplicó 188 toneladas de cal, 696 kilos de cloro y entregó 4 mil 537 frascos de plata coloidal, para desinfectar el agua y verduras crudas.
La institución informó que continúa la supervisión y vigilancia del agua que se suministra en las plantas potabilizadoras de Villahermosa y su zona conurbada, para garantizar que las tomas más alejadas de la red reciban la concentración necesaria de cloro residual para su seguridad en el consumo humano.
Asimismo, destacó que los principales ríos de Tabasco siguen descendiendo, y en el caso del Grijalva se ubica actualmente a más de 97 centímetros por debajo de su escala crítica, luego de que por 15 días estuvo por encima de ese nivel, y fue el último de los más de 10 ríos que se desbordaron en volver a la normalidad.
En tanto, los ríos Samaria y Carrizal alcanzaron niveles que normalmente se registran en temporada de secas, ya que dejaron de recibir agua de la presa Peñitas, que está cerrada totalmente debido al tapón ocasionado por el derrumbe que obstruye al Grijalva en el estado de Chiapas.