Buscar en:
 
Toneladas de basura 'ahogan' a Villahermosa

Tabasqueños pepenan sus propios bienes entre los escombros; la mayor parte de sus cosas quedó inservible
Toneladas de basura 'ahogan' a VillahermosaToneladas de basura 'ahogan' a Villahermosa
- A   A   A +

CINTHYA SÁNCHEZ / ENVIADA
El Universal
Miércoles 14 de noviembre de 2007

cinthya.sanchez@eluniversal.com.mx

VILLAHERMOSA, Tab.— Los damnificados tabasqueños se han convertido en pepenadores de sus propias cosas.

La escena se repite en la puerta de las miles de casas que quedaron libres de agua: personas rescatando de los montones de basura lo que consideran servible. No tienen parámetros muy altos para catalogar lo que sirve y lo que no. Restregan la escobeta hasta que los muebles quedan por lo menos grises. Ahí en las banquetas están sus salas, sus trastes, los juguetes de los niños, los roperos, sus mascotas, sus autos, sus bicicletas y hasta sus cucarachas gigantes.

Unos se suben a los montones de basura enlodada. Caminan sobre ella con su cubrebocas y se agachan para buscar cualquier fierro que les sirva para hacer una silla o alguna prenda que con una lavada quede para vestir.

Pero también otros avientan sin dudarlo el caballito de madera de sus hijos, la losa de peltre, las televisiones o las licuadoras. Todo va a la banqueta que ya derrama basura hacia las calles centrales.

Libres de agua y llenas de basura

Todo Gaviotas Sur, Gaviotas Norte, La Florida y por lo menos 20 colonias más están libres de agua y convertidas en auténticos basureros y sus vecinos en pepenadores, pero no buscan en basura ajena.

Las calles están enlodadas. El olor provoca náusea y mareo. El calor evapora lo muerto y le da el toque que le faltaba a la ciudad para hacer insoportable los trabajos de limpia a los tabasqueños.

Algunos valientes trabajan sin cubrebocas, pero la mayoría lo trae hasta para pasar en coche, porque el hedor se mete por las rendijas del aire acondicionado.

La basura sale a paso lento de las calles. Algunos tractores la mueven y la juntan en montones más grandes que miden por lo menos tres metros de altura, pero de los camiones que la transportan al basurero Lomas de Caballo, todos se quejan: “Tenemos días con la basura y no vienen por ella, necesitamos que se la lleven para que esto no parezca zona de guerra”.

Con todo el cloro que pueden y la cal que les regalan tratan de limpiar. Se están deshaciendo casi de todo. Entre lo menos perdido están los ventiladores. En varias casas es el único objeto que funciona.

Maratón de ropa

Los que se quedaron sin nada, no sólo buscan entre la su basura lo rescatable y hacen filas de 12 horas por una despensa, también se forman una hora para que en la Quinta Grijalva les den por tres minutos la oportunidad de tomar la ropa que les quepa en la mano. “Sí, parece concurso, tocan un silbato y de 10 en 10 corremos por lo que podamos recoger del suelo”, dice Martha, quien vino desde el municipio de Macuspana hasta Quinta Grijalva por mudas usadas para 15 miembros de su familia.

En tres minutos logró tomar 30 prendas, lo hizo rápido, sólo pensó en las tallas que podrían quedarle a sus hermanas y sus sobrinos, y corrió sin descartar nada. “Lo que agarrara era bueno, comencé por recoger la ropa de los bebés y niños”, dice mientras revisa lo ganado en una banca de la residencia oficial del gobernador.

La ropa está en motoncitos tirada en el piso; en un montoncito está la de bebé, en otro la de niño, en uno más la de señora y en otro la de señor. Las tallas están revueltas.

Las texturas también están revueltas. Hay suéteres de lana que todo mundo pasa de largo porque en Tabasco el clima no da para andar con cuello de tortuga.

La mayoría de la ropa se ve muy desgastada, pero para los damnificados significa algo seco y limpio, o simplemente algo con que cambiarse de muda.

El silbato suena cada tres minutos. Lo que se cachó, se cachó y la marca indeleble que ponen a los afortunados que lograron pasar la larga fila no se borra en días, así que el vestidito de barbitas rojas como el que tomó Martha le tiene que durar a su sobrina por lo menos una semana. Aunque parezca vestuario de espectáculo de cabaret.



Home   >   Los Estados

 

El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL