alberto.morales@eluniversal.com.mxestados@eluniversal.com.mx
VILLAHERMOSA, Tab.— La capital del estado quedó en quiebra debido a las inundaciones que provocaron pérdidas a casi 15 mil comercios, lo que provocará una severa recesión en la economía local, porque muchos de esos negocios perdieron “todo” su capital invertido, y tienen deudas con sus proveedores; pagos atrasados con Hacienda, IMSS y adeudan los salarios de sus trabajadores.
Los comerciantes afectados consideran que si el gobierno pretende apoyarlos deberá hacerlo rápido, debido a que muchos de sus negocios “van al día”.
Leonardo Echeverría Gómez, propietario de una imprenta, asegura que hubiera preferido perder su casa mil veces más que su negocio. Aunque en dos semanas no abrió su comercio, tuvo que pagar la nómina por medio de un préstamo y ahora enfrenta el reclamo de sus clientes que le exigen sus trabajos, por lo que tendrá que pagar maquila en otro negocio.
Piden ayuda
América Hernández Magdoneld, propietaria de un negocio de bisutería, calcula sus pérdidas en 300 mil pesos. Era su primer negocio y tendrá que empezar de nuevo por medio de un préstamo.
“Debo 10 mil pesos de renta, el bimestre de Hacienda, el recibo de teléfono, 4 mil pesos de energía eléctrica y no hay otra cosa que hacer más que seguir adelante”.
Ivonne Bravo Xaca, dueña de una zapatería, afirma que tuvo que cancelar pedidos para la época decembrina e incluso perdió un adelanto de zapatos. “Se nos echaron a perder un millar de pares; así como cinturones”. Crítica que mientras los grandes centros comerciales están resguardados por el Ejército mexicano y la policía, los comercios del centro histórico carecen de vigilancia.
15 mil comercios con pérdidas
De acuerdo con la Cámara de de Comercio de Villahermosa, en el primer cuadro de esta capital, cerca de 15 mil comercios sufrieron pérdidas en el ciento por ciento de su infraestructura y en inventarios, y agrega que que una vez que el agua salga de todos los establecimiento, tardará una semana más en reactivarse la economía.
El director de Fomento Económico del municipio de Centro Mario Ramírez Cárdenas dijo que los comercios, hoteles y restaurantes que resultaron afectados, a través de la Cámara Nacional de Comercio, instalará una ventanilla única para recabar el monto de los daños de cada establecimiento y la cantidad económica que requiere en créditos y para capital de trabajo.
Entre los negocios cuyos bienes destruyó el agua se contabilizan zapaterías, joyerías, tiendas, mercerías, restaurantes, hoteles, cafeterías, papelerías, tiendas de ropa e imprentas, entre otros negocios.
Alcalde tramitará créditos
Evaristo Hernández, presidente del municipio de Centro, manifestó que en el caso de los pequeños comerciantes del mercado público José María Pino Suárez, el principal de esta capital, intercederá ante los banqueros para que proporcionen facilidades para que puedan acceder a créditos, ya que estos locatarios perdieron todo durante las inundaciones.
Norberto Reséndiz, pequeño comerciante que se dedica a la venta de maquinaria para el sector automotriz, dice con resignación que las aguas le hicieron perder unos 150 mil pesos, más los daños que le provocaron a su negocio.
Para su mala suerte, el seguro que contrató para su mercancía con empresa ING, con una prima de 300 mil pesos, no cubrirá el desastre provocado por el desbordamiento del Grijalva, porque le dijeron que en casos de desastres naturales, “no se hacían responsables”.
“Vamos a volver a empezar, este negocio da de comer a nueve familias, incluyendo la mía, por lo pronto, vamos a echar mano de nuestros ahorros. Como decimos en Tabasco, con los pies mojados, pero de pie”, afirma. el empresario.
Inocente Pérez Ávalos, dueño de un negocio de tecnología y computación, dice que empezará de cero por la perdida total que tuvo. El agua se llevó hasta su papelería de Hacienda, sólo conservó un escritorio metálico que no pudrió el agua.