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La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobernador Manuel Andrade acordaron en 2003 un Proyecto Integral contra Inundaciones (Pici) en Tabasco, el cual debió concluir en 2006, con una inversión de2 mil 60 millones de pesos.
Sin embargo, las obras quedaron inconclusas, motivo por el cual las afectaciones en Tabasco y Chiapas se incrementaron, luego de las recientes lluvias y la saturación en las presas.
En dicho proyecto se detallaba la inversión que harían tanto el gobierno federal (70%) como el gobierno estatal (30%), sumando en total2 mil 60 millones de pesos, pero hasta la fecha sólo se gastaron mil 500 millones.
Dicho acuerdo fue firmado por Cristóbal Jaime Jáquez, director de Conagua durante el sexenio del presidente Vicente Fox, y Manuel Andrade Díaz, entonces gobernador de Tabasco.
Adicionalmente a esto, la Secretaría de Finanzas del gobierno de Tabasco reveló que de los 4 mil 258 millones de pesos que por concepto de excedentes petroleros recibió la entidad entre 2003 y 2006, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Tabasco ejerció 855 millones 800 mil pesos, mientras la Subsecretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Vivienda gastó mil 920 millones de pesos.
En entrevista sobre esta situación, el subdirector técnico de la Comisión Nacional del Agua, Felipe Arreguín Cortés, aseguró que el proyecto se encuentra en una etapa intermedia de aplicación, ya que dio inició en 2003 y está programado para concluir hasta 2012.
Incluso, el funcionario de la Comisión Nacional del Agua hizo notar que el Proyecto Integral contra Inundaciones tiene un avance como se había previsto hasta la fecha.
Los trabajos
De acuerdo con lo establecido en el PICI se da cuenta de que las inversiones debieron concluir en 2006. Sin embargo, el pasado 9 de octubre de 2007, el secretario de Asentamientos y Obras Públicas de Tabasco, Héctor López, dijo que sólo se habían invertido mil 500 millones de pesos.
El proyecto tenía como objetivo evitar las inundaciones que afectaron estas mismas zonas en 1999, y con ello evitar una catástrofe que tendría costos de hasta 16 mil millones de pesos.
Los tres sistemas que constituyen el PICI son: Mezcalapa-Samaria, La Sierra y Carrizal-Medellín.
Con ello se buscan ante todo brindar una protección integral contra lluvias extraordinarias y sus efectos en los niveles de los ríos Samaria, Carrizal, La Sierra y Grijalva, para lo cual se confinarían las corrientes, conduciendo los excedentes lejos de los centros urbanos para evitar daños a la población, señala el documento de la Conagua.
“El Proyecto Integral Contra Inundaciones de la Planicie de los ríos Grijalva-Usumacinta, considera acciones en beneficio de los municipios de Centro, Nacajuca, Cuanduacán, Teapa, Jalapa y Centla con la construcción de 179 kilómetros de bordos, 190 kilómetros de drenes y tres estructuras de control que permitirán proteger a más de 370 mil habitantes, rescatar 25 mil 400 hectáreas de tierras productivas, 20 mil de uso pecuario y 5 mil 400 de uso agrícola”, señalaba el plan de la Conagua.
Sin embargo, tanto funcionarios públicos de Tabasco como federales reconocieron que faltaron recursos para entregarlos a la entidad y continuar con la labor proyectada, por lo que se solicitaría este año el incremento presupuestal para concluir las obras.