VILLAHERMOSA, Tab.— En estos momentos de desdicha que vive la población, ninguno de sus ex gobernadores ha acudido a socorrerlos, incluso se desconocen sus paraderos.Todos ellos, que llegaron al poder por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), están ausentes de suelo tabasqueño, pues residen fuera de la entidad.
Del polémico ex gobernador Roberto Madrazo Pintado, apenas el lunes pasado se tuvo noticias de él cuando a través de un comunicado dijo que recolectaba “entre sus amigos” ayuda para los tabasqueños en desgracia.
Quien gobernara la entidad entre 1994 y 2000, pretextó que su ausencia en su tierra natal se debía a que su esposa Isabel se encontraba hospitalizada en la ciudad de México, lugar donde reside, además de Miami, Florida.
En el caso del ex mandatario Leandro Rovirosa Wade, cuyo periodo fue 1977-1982, reside en la ciudad de México desde que dejó la gubernatura hace más de 20 años.
Del ex mandatario Enrique González Pedrero, también con residencia en el Distrito Federal, apenas el pasado 27 de octubre fue homenajeado en Villahermosa por el gobierno de Andrés Granier, y de allí se ausentó sin que hasta ahora haya expresado su preocupación por el pueblo tabasqueño.
También Manuel Gurría Ordóñez, gobernante interino entre 1992 y 1994, desde que terminó su periodo como jefe del Ejecutivo estatal, retornó a su domicilio en el Distrito Federal y hasta ahora los tabasqueños no tienen noticias de él.
Otro de ellos, Enrique Priego Oropeza, quien cubrió el interinato de un año, 2001, cuando Madrazo buscó la Presidencia de la República, aunque reside en el estado, se encuentra dedicado a sus asuntos particulares y a su notaría pública.
A su vez, Manuel Andrade Díaz, antecesor del actual gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo, quien cuenta con residencia en el estado, las últimas noticias que se tuvieron de él fue por la celebración de su cumpleaños, el mes pasado. Hasta ahora no se ha hecho presente en esta tragedia.