alberto.morales@eluniversal.com.mxVILLAHERMOSA, Tab.— Las aguas desbordadas de los ríos dejaron de avanzar sobre la mancha urbana, pero miles de familias se quejan por la falta de comida en la ciudad, principalmente en los centros de abasto, y en los albergues se han detectado alimentos en mal estado.
La crisis de abasto de víveres, sumada a la parálisis comercial y financiera, provoca que familias enteras que no resultaron damnificadas, abandonen desesperadas la ciudad. Otras, también se van, pero ante la insuficiencia de albergues.
“No es que no haya comida, sino que no hay personal para prepararla ni servirla”, comenta Sonia Melgar, mesera de una cadena de restaurantes que trabaja en Yucatán, pero ante la tragedia en Tabasco, la empresa le solicitó apoyar en esta ciudad.
Los contados restaurantes que se mantienen abiertos han racionado sus menús de 40 platillos a una carta de entre tres y cinco.
La falta de personal se acentúa en los centros de abasto, donde estibadores, vendedores, transportistas y choferes, quienes perdieron su patrimonio a causa de las inundaciones, no han podido asistir a laborar, por lo que las escasas tiendas que abren lo hacen parcialmente y con horarios restringidos.
Maricarmen González, del fraccionamiento Valle Marino —o Valle Submarino, como la empresaria lo llama—, aseguró que las filas en las tiendas departamentales son enormes, y no es por que no haya comida, sino porque se carece de personal.
En algunos albergues del centro se han presentado casos de comida en descomposición, como la Escuela de Derecho, donde un grupo de mujeres denunció que el espagueti y los frijoles olían a podrido.
Parálisis comercial
Por ello, miles de tabasqueños abandonan la ciudad molestos por el desabasto de alimentos, parálisis en las actividades comerciales, financieras y de servicios públicos básicos, pero también porque no hay albergues suficientes para todos.
Los negocios y servicios que no han sido invadidos por el agua tienen dificultades para operar por falta de empleados.
Cecilia Lule, voluntaria de la Cruz Roja del estado de México que participa en labores de rescate, dijo que la gente comienza a ponerse agresiva por la falta de alimento.
“Hemos estado en comunidades donde el nivel del agua llega hasta las azoteas, en algunas no se puede aterrizar, pero la gente no quiere salirse por temor a perder sus pertenencias”, aseguró.
Lule añadió que en las zonas más anegadas, los pobladores han dibujado círculos blancos con los mensajes SOS DESPENSAS, y al llegar a ellos exigen alimentos.
Héctor Méndez, de Playa del Rosario, dijo que en su comunidad no tienen agua ni comida y que la gente está desesperada, por eso se arriesgaron a llegar en una camioneta hasta donde vieron aterrizar un helicóptero con ayuda en Villa Parrilla.
Otros huyen por el temor de que sus viviendas sean alcanzadas por la corriente de los ríos.
Transporte gratuito
Ante la falta de centrales de autobuses, pues permanecen inundadas, las autoridades del estado coordinan el apoyo a las familias que desean abandonar la capital proporcionando transporte gratuito a las ciudades cercanas.
Ayer, al descender el nivel de agua por las carreteras Villahermosa-Macuspana y Villahermosa-Teapa, se organizaron caravanas de autobuses, ya que los vehículos pequeños aún no pasan, para ayudar a los tabasqueños que salen de la ciudad.
El secretario de Comunicaciones y Transportes del estado, Adrián Balboa, anunció que hay autobuses dispuestos para la gente que quiera salir de la ciudad y advirtió a quienes pretenden llegar a Villahermosa, que si no tenían nada importante que realizar, se abstengan.
Basura en las calles
Entre los problemas que enfrentan los habitantes está la falta del servicio de recolección de basura; empiezan a notarse montones de desechos en las calles. A ello se suma que el basurero también se inundó.
El coordinador general de Servicios Municipales, Juan Manuel Domínguez Baeza, informó que sólo operan 30 de 100 camiones recolectores, así como dos camionetas de tres toneladas, exclusivamente para los 20 albergues más grandes.
La recolección de basura municipal se reinició el viernes con plantilla mínima de trabajadores, pues la mayoría también resultó afectada por el desbordamiento de los ríos.
Entre los habitantes que abandonan la ciudad están miles de damnificados que ya no encontraron lugar en los albergues, por lo que decidieron refugiarse con sus familiares o bien, optaron por trasladarse a albergues temporales que el gobierno de Veracruz instaló en Coatzacoalcos, dijo el director de Protección Civil, Rúrico Domínguez Mayo.
Añadió que los 350 albergues están llenos, “la mayoría sobrepoblados”, por lo que se proporciona ayuda a quienes desean ir a otra ciudad.
Atención en otros estados
En las últimas 72 horas, 15 mil damnificados tabasqueños fueron recibidos en albergues de Coatzacoalcos, Nanchital, Minatitlán, Cosoleacaque, Jáltipan, Acayucan y Veracruz; a Ciudad del Carmen, Campeche, arribaron 400, y en Yucatán se esperaban 100.
En Cosoleacaque fueron detenidos los policías municipales Gilberto Reyes Mateo, Tito Gutiérrez Camino, José Luis Pérez González, Bonifacio Gutiérrez Teoba y Sebastián López Soto, por extorsionar a damnificados. (Con información de Édgar Ávila, Francisco Ynurreta, Yazmín Rodríguez y Érick Viveros)