A dos semanas del paso devastador del huracán Dean por el centro de la península de Yucatán, el estado de Chiapas decretó ayer la alerta amarilla —preparación, peligro moderado— en sus 118 municipios para enfrentar los efectos de Félix en la región, donde se prevén fuertes lluvias a partir de mañana jueves. En un total de 41 demarcaciones consideradas las más vulnerables, se estima que unas 80 mil personas están en situación de riesgo.Quintana Roo, Veracruz y Campeche se encuentran en el mismo color de alerta; Tabasco está en color verde, de prevención o peligro bajo.
Mientras que Oaxaca está ubicada en la fase mínima de las alertas, la azul de peligro mínimo.
El Sistema Estatal de Protección Civil de Chiapas se declaró en guardia permanente e informó que brigadas de rescate y corporaciones policíacas, en coordinación con el Ejército y la Marina, se movilizan y realizan recorridos preventivos en comunidades y zonas de riesgo.
El gobernador Juan Sabines explicó que se dispuso de manera preventiva la aplicación del plan DN-III de apoyo a la sociedad civil en las regiones consideradas “vulnerables”, que abarcan 41 municipios del Centro, Sierra, Costa y Soconusco.
Félix, que ya se degradó a tormenta tropical, impactaría en el norte de Chiapas, posiblemente en los municipios de Palenque, Sabanilla, Tumbalá o Santo de Agua, según los pronósticos, y se dispersaría hacia el área de la Gran Selva, que abarca a Las Margaritas, Ocosingo y Altamirano.
En esos 41 municipios habitan aproximadamente 800 mil personas y de éstas casi 10% estarían consideradas en situación de riesgo.
Luis Manuel García Moreno, subsecretario de Protección Civil Estatal, informó que con la eventual llegada de las primeras lluvias de Félix, degradado ya a tormenta tropical, se puso en marcha la preparación de los recursos humanos y materiales que serían activados de inmediato en caso necesario. La entidad fue declarada en emergencia por la Secretaría de Gobernación.
Los pronósticos advierten que este meteoro, que ayer se encontraba en centroamérica degradado a categoría 3, podría ocasionar inundaciones y encharcamientos en zonas bajas de la región centro, además de deslaves en carreteras y caminos de la sierra, así como el aumento de los niveles de ríos y arroyos.
García Moreno comentó que por ahora no ha habido necesidad de desalojar ni realizar traslados preventivos de personas a los 734 refugios temporales habilitados. Dijo que los albergues serán reforzados con dotaciones de agua potable, alimentos, ropa y medicamentos.
En Quintana Roo, el Comité Estatal de Protección Civil levantó ayer su sesión permanente, después de que se pronosticó que Félix ya no representaba un peligro para las costas de la entidad, pero determinó mantenerse en alerta amarilla.
En Campeche, las brigadas de Protección Civil se mantienen a la expectativa ante la posibilidad de que el meteoro ingrese el jueves.
En Veracruz, el Sistema Estatal de Protección Civil decretó un estado de alerta para la zona sur, donde se resentirán intensas lluvias y el aumento en el nivel del río por el paso del nuevo huracán.
En la zona norte de Veracruz, aún permanecen en albergues 2 mil personas, pero Protección Civil recomendó a 6 mil personas abandonar de nuevo sus domicilios, pues se esperan más desbordamientos del Río Pánuco.
En Tabasco, Protección Civil decretó la alerta verde en cinco municipios, por ser los que tienen mayores probabilidades de resultar afectados por las inundaciones causadas por las lluvias y desbordamientos de ríos.
El director de ese organismo, Rurico Domínguez Mayo, indicó que Jonuta sería donde la población resentiría el mayor impacto, pues su orografía está conformada por zonas muy bajas, con lagunas, pantanos y atravesado por ríos.
(Con información de Óscar Gutiérrez, Francisco Ynurreta, Érick Viveros,Adriana Varillas, Silvia Hernández,Édgar Ávila y Roberto Barboza)