Felipe Arreguín Cortés, subdirector general técnico de la Comisión Nacional del Agua (CNA), reconoció que persiste un panorama de preocupación por el agua que dejarán en varios estados del país los huracanes Henriette y Félix, “por lo que no hay que bajar la guardia”.En conferencia, el funcionario resaltó que si bien la situación no es de alarma, sí lo es de alerta, por lo que hay que tomar las previsiones necesarias, principalmente en los asentamientos urbanos cercanos a los cauces de los ríos. E insistió en que se trabajará para evitar asentamientos humanos en zonas de riesgo, pues huracanes o tormentas siempre existirán.
Aunque de ambos meteoros dijo que influye en ello el fenómeno de El Niño, un factor importante por el cual se producen destrozos y pérdidas humanas es porque la gente decide vivir en lugares peligrosos.
De acuerdo con la CNA, se prevé que en septiembre hayan entre 100 y 130 tormentas intensas en territorio nacional. (Julián Sánchez)