CANCÚN, QR.— La orden del gobernador Félix González Canto de desalojar a los habitantes y turistas de la zona de posible impacto del huracán Dean en Quintana Roo, comenzó a aplicarse desde horas de la mañana en la isla de Holbox, donde se encontraban alrededor de 2 mil 200 personas entre turistas y habitantes.El recuerdo de Wilma ha permitido que ante la orden de desalojo los habitantes no estén presentando resistencia, ya que la orden es que la isla deberá de ser evacuada totalmente, según indicó Filemón Ancona, presidente de la Cooperativa Vanguardia del Mar, quien está coordinando el operativo conjuntamente con autoridades locales.
Las autoridades locales utilizaron al menos cinco patrullas para garantizar la seguridad de las personas durante su traslado de turistas y residentes a bordo del ferry o de embaracaciones menores a través de la laguna Haluhán que separa a Halbox del poblado de Chiquilá.
La movilización se realizó en un ambiente de tranquilidad entre los pobladores de Halbox y Chiquilá, durante el día aún asoleado y de fresca brisa, que poco a poco fue desplazado por nubarrones que anunciaban las lluvias en la región.
Sin embargo, los lugareños aún mantienen el mal recuerdo que el huracán Wilma les dejó en octubre de 2005 y que provocó que el mar penetrara más de un kilómetro tierra adentro.
La gente que abandona la isla lleva principalmente maletas con ropa; otros cargan televisores y hasta motocicletas.