CULIACÁN, Sin.— Con un total de 75 homicidios, el pasado junio cerró como el mes más violento en los últimos 12 años, según estadísticas de la Procuraduría de General Justicia del Estado (PGJE).De acuerdo con los archivos de la dependencia, la última vez que se registró un mes con tanta violencia fue en mayo de 1995, en que ocurrieron 77 crímenes.
De ese año a la fecha transcurrieron 144 meses, en los que a pesar de que la violencia no ha cesado, la cifra de homicidios no se había disparado tanto como en este junio de 2007, en el que seis de las víctimas eran menores de edad.
Este año no se vislumbraba como el más violento. En la segunda quincena de enero, agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP) arribaron a Sinaloa para dar inicio a operativos urbanos en las ciudades donde se han detectado el mayor número de gente relacionada con la delincuencia organizada como son Culiacán, Navolato y Mazatlán, además de fortalecer otras zonas de la entidad.
Así, los dos primeros meses del año registraron leves descensos con relación a años anteriores, al presentarse en enero 47 casos y en febrero 36. En los siguientes meses, la violencia repuntó al contabilizar en marzo 67 ejecuciones; en abril 64; en mayo 68 y en junio 75.
Contraste
De enero a junio de 2006 se había reportado la muerte violenta de 285 personas y en ese mismo periodo del presente año van 357, lo que da una diferencia de 72 más.
Así, en el primer semestre de 2007 han muerto 1.9 hombres al día. Las armas más utilizadas son los fusiles AK-47 y AR-15, las pistolas 9 milímetros, la 38 Súper y la 45.
De hecho, desde hace tres décadas, Sinaloa registra el mayor número de muertes ligadas con el crimen organizado en el país; de cada tres asesinatos violentos, uno tiene lugar en la entidad.
Mal inicio
El primer día del mes junio estaba por terminar. Era la noche del viernes y en un retén cercano a la comunidad la Joya, perteneciente al municipio de Sinaloa de Leyva, ocho integrantes de dos familias, en su mayoría mujeres y niños, viajaban en una camioneta Ford doble rodada, color rojo, placas TW 48927, conducida por Adán Abel Esparza Parra, de 29 años de edad.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el conductor de la camioneta no respetó el alto marcado por los soldados para una revisión, presuntamente por la velocidad a la que viajaba, y los militares dispararon contra ellos.
Como resultado de la agresión, fallecieron Griselda Galaviz Barraza, esposa de Adán Abel Esparza —conductor de la unidad baleada—, tres hijos del matrimonio de 7, 4 y 2 años, así como Alicia Esparza Parra, de 19 años y hermana de Adán.
Además, en la balacera resultaron lesionados un niño de 5 años de apellido Esparza, Teresa de Jesús Flores, de 16 años, y Adán Abel Esparza, quienes fueron internados en el Hospital General de Culiacán.
El 6 de junio, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informó que tres oficiales y 16 elementos de tropa fueron internados en una prisión militar por su presunta responsabilidad en este hecho, que conmocionó a la sociedad mexicana.
Más niños muertos en junio
El 11 de junio en la comunidad de Otatillos, municipio de Badiraguato, ejecutaron a tres hombres, dos de ellos, los hermanos Javier y Emigdio López Quintero, de 12 y 14 años.
El 17 de junio, en Mazatlán, otro menor de edad, Jesús Guadalupe Castellón Solís, de 15 años, fue encontrado muerto en el interior de su casa con un disparo.