MÉRIDA, Yuc.- Con los ojos rasados por las lágrimas, el panista Xavier Abreu Sierra aceptó su derrota ante la priísta Ivonne Ortega, a quien le deseó suerte como "futura gobernadora".Sus seguidores no pudieron contener las lágrimas y le gritaban "¡Huevos, Xa!, ¡Huevos!", y le tributaron un largo aplauso. Devastado, Abreu Sierra tragó saliva. No podía hablar. "¡Eres un tigre!, ¡Tú eres un tigre!", gritaban sus colaboradores que atiborraron el salón a donde se convocó a los reporteros para una conferencia de prensa, pero que al final no se dio debido a que el aspirante panista no podía más, y no aceptaron ahí más preguntas.
Así, con los ojos llorosos, apenas le dijo a sus seguidores que lo acompañaban: "Nuestra lucha no termina, vamos a tener otro episodio. Somos una oposición honesta, clara; lo volveremos a hacer, pronto vamos a volver".
Dejó entrever que no se retirará de la política, que continuará en apoyo de la estructura partidista y, sobre todo, en la capacitación y doctrina blanquiazul.
El líder nacional del PAN, Manuel Espino, también oficializó la derrota: "Las tendencias no nos son favorables, es congruente decir que el resultado de la contienda no nos es favorable". Sin embargo, dijo, con esto se acreditó que no hubo jamás una elección de Estado.
Abreu estuvo rodeado de varios diputados locales, algunos con caras largas y gestos adustos, otros más, sin contener las lágrimas.
Luis Montoya Martínez, presidente estatal del PAN, también estaba demudado, disimulaba una sonrisa que por momentos se convertía en mueca.
Para darse ánimos, algunos rememoraban lo ocurrido hace seis años, cuando le arrebataron el gobierno al extinto gobernador priísta Víctor Cervera.
Mientras, Abreu Sierra permanecía frente al micrófono tomando aire. No podía hablar y fue cuando los suyos aplaudieron ruidosamente, querían animarlo y levantarlo. El hombre estaba deprimido, su rostro delataba su pesar.
Espino, menos alterado, trataba de atajar las preguntas de los reporteros: ¿Una derrota para Usted?, le decía uno y respondía: "Ésta fue una elección que trabajaron de la mejor manera, y con esfuerzo, los panistas de Yucatán, pero ellos y nosotros sabemos respetar el valor de la democracia".
Después del evento formal, Manuel Espino fue abordado nuevamente por los reporteros y ahí admitió que el factor de Ana Rosa Payán, contendiente de Abreu en la justa interna del PAN, sí golpeó a su partido, pero dijo que no por eso se tiene por qué buscar una reconciliación con ella.
Reconoció que tras lo sucedido, su partido tendrá que hacer una revisión profunda y una reflexión de lo que pasó.
Y refutó tajante que se haya dado una negociación con el PRI.