Ante la creciente ola de violencia en estados del norte del país, donde agentes policiacos están entre las principales víctimas del crimen organizado, ayer en Monterrey unos 150 efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León rechazaron salir a trabajar para exigir mejores sueldos y recursos con el fin de enfrentar a la delincuencia.En Torreón, Coahuila, más de 400 policías municipales pararon labores en demanda también de mejores sueldos y armamento, para hacer frente al actual brote de violencia en la región. Esta ciudad, que junto con Gómez Palacio y Lerdo, Durango, integran la Comarca Lagunera, quedó sin seguridad pública este lunes, desde las ocho de la mañana.
En la Comarca Lagunera, en las últimas semanas, unas 20 personas desaparecieron o fueron levantadas, según informó el procurador de Justicia de Coahuila, Jesús Torres Charles. Sin embargo, explicó que sólo en cinco casos se presentaron las denuncias correspondientes y ya hay un presunto responsable en prisión.
Mal pagados y expuestos
En Monterrey, alrededor de 150 agentes de la policía estatal realizaron un paro de tres horas frente a las oficinas de la Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León.
Exigieron aumento a sus salarios que oscilan entre los 2 mil 500 y 6 mil pesos mensuales.
En lo que va de 2007, se han registrado 68 ejecuciones vinculadas con el crimen organizado, y 25 de las víctimas eran agentes de diversas corporaciones locales. Además, siguen "secuestrados" cinco policías del municipio de Santa Catarina.
En los últimos cuatro días, sicarios del narcotráfico han salido a cazar a agentes, con un saldo de seis muertos y dos heridos.
Policías que hablaron ayer bajo la condición de mantener su nombre en el anonimato, dijeron a EL UNIVERSAL que "no vale la pena arriesgar la vida por un salario tan raquítico. Nuestras familias nos dicen que nos busquemos un trabajo mejor pagado", precisó un uniformado.
Los agentes que iniciaban su turno a las 8:00 horas permanecieron en los patios de Seguridad Pública, durante su manifestación.
El gobernador Natividad González Parás vinculó el paro con la sobrecarga de trabajo de los agentes. Y el secretario de Seguridad Pública, Antonio Garza García, informó en rueda de prensa que la manifestación la realizaron los policías que trabajan en el circuito metropolitano.
Agregó que habló con los inconformes y dijo que les prometió revisar sus salarios, ya que en dos meses quedará listo un estudio de retabulación salarial y prestaciones laborales.
Los vigilantes también argumentaron exceso de trabajo. Garza García dijo que a raíz de los 150 policías arraigados, tuvieron que incrementar horas de trabajo y suspender descansos, pero que era una situación transitoria, que se normalizará.
Reclamos al edil
En Torreón, los agentes iniciaron su paro con reclamos al alcalde José Ángel Pérez Hernández, porque no les ha cumplido las promesas de dotarlos de mejor equipo policiaco e incrementarles el salario, así como revisión de sus seguros de vida.
Aunque los participantes aseguraron que se atendían las llamadas de auxilio, por lo que la población sí gozaba de protección, las calles de Torreón carecían ayer de vigilancia.
Más de 100 patrullas permanecían en el estacionamiento de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), junto con agentes.
Exigen un aumento de más de 50%, desechar las armas a su cargo, pues están en pésimas condiciones, y los chalecos antibalas caducos. Denunciaron además que trabajan 14 horas al día sin descanso.
Un agente, que omitió dar su nombre, encaró al director de la corporación, Alfredo Castellanos Castro, a quien le expresó que no iba a arriesgar su vida por 4 mil 600 mensuales, mientras él ganaba 50 mil.