TIJUANA, BC.- Horas de terror y expectación vivieron pacientes, familiares y personal del Hospital General de la ciudad, donde un grupo de presuntos delincuentes se pertrechó durante unas seis horas para tratar de rescatar a un "compañero" herido, poco antes, en un enfrentamiento a balazos.Dos policías y un presunto delincuente muertos, así como otras dos personas lesionadas, entre ellos un civil, y la detención de cuatro sujetos presuntamente vinculados al cártel de los Arellano Félix, fue el saldo de cuatro balaceras que se registraron en diferentes puntos de esta frontera y que concluyeron en el hospital del sector salud.
Todo se originó cuando unos hombres armados que se ostentaban como elementos de la Agencia Federal de Investigación huyeron de un retén de la Policía Federal Preventiva, informó el comandante de la Policía Ministerial, Jaime Niebla González.
Viajaban en un vehículo tipo pick up marca Silverado, que les pareció "sospechoso" a los agentes que participan en el Operativo Baja California, y fue lo que motivó la orden de detenerse, dijo el procurador de Justicia del estado, Antonio Martínez Luna.
La unidad chocó contra un autobús urbano, lo que obligó a los presuntos delincuentes a huir a pie por la canalización del río Tijuana, hasta donde fueron perseguidos por los agentes policiacos que lograron abatir a uno de los individuos y herir a otro, sin embargo en la refriega un civil también resultó lesionado.
Niebla González explicó que el primer enfrentamiento se dio en las inmediaciones de la colonia Murúa, cerca de la Unidad contra Robo de Vehículos, y de ahí los heridos fueron trasladados al Hospital General, donde aparentemente unos ocho individuos con armas largas llegaron para rescatar a su compañero.
Al llegar al sanatorio se toparon con un agente preventivo estatal asignado al cuerpo de custodios de la penitenciaría de Tijuana y un vigilante del penal, quienes habían llevado a curación a un recluso.
Los oficiales observaron a los individuos, quienes según testigos viajaban en dos camionetas pick up y trataron de evitar que entraran al hospital. Hubo un enfrentamiento en el acceso a urgencias en el que fallecieron los agentes José Adrián López Torres y Rodolfo García Parrales.
En el lugar se levantaron decenas de casquillos percutidos de rifles de alto poder.
Evacuan sanatorio
De acuerdo con Niebla González, los presuntos delincuentes ingresaron a las instalaciones del sanatorio armados y realizaron varios disparos, lo que provocó pánico entre el personal y los pacientes quienes desalojaron de inmediato las instalaciones.
Las fuerzas policiacas entraron a la clínica del sector salud y lograron la captura de uno de los agresores. Las autoridades identificaron a dos detenidos como Daniel Estrada alias El Macaco y Ernesto Sánchez Vega, alias El Chivo, el primero, trascendió, forma parte del cártel de los hermanos Arellano Félix.
Algunos pacientes por su estado de salud tuvieron que permanecer en el lugar, a pesar de que continuaba la tensión. El comandante de la Policía Ministerial explicó que los enfermos y el personal fueron resguardados en una área protegida, mientras los policías revisaban la zona.
Elementos del Ejército y de corporaciones policiacas rodearon el hospital, como parte del operativo Alfa -máxima alerta- que se instrumentó por la magnitud del hecho.
Cuatro helicópteros policiacos sobrevolaron la zona para buscar a sujetos que pudieron haber huido.
Durante el operativo, los elementos de seguridad interceptaron en la canalización del río Tijuana a los cuatro ocupantes de un vehículo, quienes alegaron circular por ese lugar para evitar el congestionamiento vial causado por el despliegue policiaco.
Más retenidos
Después de varias horas y tras la salida de unos 30 niños que se encontraban en el área de Pediatría, se registró una segunda balacera en el hospital que dio como resultado la detención de unas seis personas cuya identidad se desconoce. En la frecuencia de radio se escuchó que la aprehensión se debió a que estas personas reportaron previamente que ya no había riesgo, pero a los pocos minutos se registraron más de detonaciones de armas de fuego.
Posteriormente, las autoridades policiacas declararon que no había mayor riesgo y entregaron el hospital al personal de salud, luego de recoger varias armas que los delincuentes abandonaron en el lugar.
Cerco policiaco
Luego de verificar el estado de las instalaciones, el secretario de Salud de Baja California, José Guadalupe Bustamante Moreno, declaró que los pacientes se encontraban en buenas condiciones.
Advirtió que para evitar que se registren nuevos hechos similares se pedirá modificar los criterios de atención a personas que estén involucradas en hechos delictivos. En el lugar permanecen agentes de diversas corporaciones.
Ayer por la tarde la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la Procuraduría General de la República (PGR), atrajo la investigación del caso.