ACAPULCO, Gro.— La Procuraduría de Justicia de Guerrero logró elaborar un retrato hablado del pistolero que disparó y mató al corresponsal de Televisa en este puerto, Amado Ramírez Dillanes, con datos proporcionado por testigos del ataque, aseguró el secretario general de Gobierno de Guerrero, Armando Chavarría.Ramírez Dillanes, casado, con dos hijas y con 11 años de estar a cargo de la corresponsalía de Televisa, recibió seis disparos y murió en la escalinata del hotel California Inn tras ser atacado la noche del viernes cuando abordaba su automóvil a la salida de la estación local de radio pertenciente al grupo Radiorama, ubicada en la calle La Paz, a una cuadra de la costera Miguel Alemán.
“Se pudo, a través de testigos, integrar un retrato hablado del homicida y ya se tienen sus características y se anda en su búsqueda. El caso fue turnado a los agentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) y tengo la confianza en que pronto tendremos resultados”, aseguró.
Chavarría Barrera también dijo que se tiene la hipótesis de que el asesino material —de unos 30 años de edad y de 1.80 metros de estatura— no actuó solo, y que puede haber uno o dos cómplices.
Aseguró desconocer si el corresponsal fue amenazado de muerte, pero soslayó comentar si el asesinato es parte de una ofensiva contra los medios de comunicación, aunque consideró necesario despejar dudas y aclarar el crimen porque “se empieza a generar sicosis entre los integrantes de los medios de comunicación”.
La Procuraduría General de la República (PGR) informó que un equipo de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) fue comisionado para colaborar en las investigaciones, e indicó que sólo si hay evidencias concretas de la participación del crimen organizado, ejercerá su facultad de atraer el caso.
Tampoco la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra Periodistas (FEADP) ha iniciado una averiguación previa por la muerte del corresponsal originario de Tlacamama, Oaxaca.
Ramírez Dillanes también dirigía un noticiario radiofónico a través de Radiorama Acapulco, y según su compañero Misael Habana de los Santos, recibió amenazas de muerte hace poco más de un mes. “La pedí que las denunciáramos pero me dijo que no, porque cuando te quieren matar aunque lleves a 20 guardaespaldas te matan”, añadió.
Castigo a los responsables
El dirigente de la delegación 17 del Sindicato Nacional de Redactores de Prensa (SNRP), Pedro Arzeta García, así como el de la Asociación Estatal de Periodistas (APEG) y del Sindicato Único de Trabajadores de los Medios de Comunicación del Estado de Guerrero (Sutmeceg), Eliuth Trujillo, condenaron el asesinato y exigieron en un documento conjunto que el crimen no quede impune.
Los periodistas también pidieron al presidente Felipe Calderón y al gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca Galindo, así como a los cuerpos policiacos y militares, garantías para el desempeño del trabajo informativo ante el temor que prevalece entre el gremio por el clima de violencia en el estado.
Según el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), Juan Alarcón Hernández, en los últimos 14 años en Guerrero se han reportado cinco agresiones graves contra periodistas, pero que la “más lamentable y condenable” es la perpetrada contra Amado Ramírez Dillanes.
“¿Qué está pasando?”
Familiares de Ramírez Dillanes exigieron justicia, entre ellos el medio hermano del periodista, Juan Dillanes, quien consideró que la muerte del corresponsal demuestra que México es uno de los países más peligrosos para los periodistas.
“¿Qué está pasando? Yo no entiendo, yo pido justicia, yo pido que esto se aclare. ¿Por qué mataron a mi hermano?”, expresó Dillanes.
“Yo siento que en mi familia hemos tenido una pérdida enorme. Ahorita nosotros, al rato ustedes los reporteros también”, añadió. (Con información de Juan Cervantes Gómez y Silvia Otero, corresponsal y reportera)