SALTILLO, Coah.- Debido a las altas concentraciones de gas metano en el interior de la mina Pasta de Conchos, en el municipio de San Juan de Sabinas, la empresa Industrial Minera México S.A. (IMMSA) suspendió desde anoche el programa de búsqueda de los restos de los 63 mineros que permanecen sepultados en el interior del tiro.El coordinador del programa de Apoyo Humanitario de la compañía de Grupo México, Enrique Valverde Durán, notificó a unos 30 familiares de los carboneros fallecidos que las condiciones que prevalecen en los cañones, donde es muy alto el riesgo de derrumbes hace prácticamente imposible continuar con los trabajos.
Viudas, hijos, madres y demás parientes no aceptan la medida adoptada por la minera.
El vocero de IMMSA, Oscar Kauffman, dijo que es demasiado el volumen de gas en el área del diagonal 17 y medio donde se realizaban los trabajos de retiro de escombro, por eso anoche no se permitió la entrada a los 80 trabajadores y rescastistas del turno de tercera.
Tampoco esta mañana accesaron los 95 obreros del turno de primera, ni los del segundo turno de ayer por la tarde, precisó en entrevista vía telefónica. “De momento no tengo el monitero de metano pero es demasiado”, subrayó.
La decisión de la empresa rechazada por algunos de los deudos, quienes insisten en que continúe la búsqueda y se inconformaron por ello.
Kauffman dijo que entienden la desesperación y preocupación de las familias a quienes pidió su comprensión porque por falta de previsión o negligencia no se puede arriesgar la vida de trabajadores y brigadistas.
Hace 13 meses y medio de la explosión del 19 de febrero del 2006 en la mina “Pasta de Conchos” donde murieron 63 operarios: solo dos cadáveres se recuperaron y los restos de los otros 63 siguen enterrados entre miles de toneladas de escombros.
Desde que ocurrió el accidente IMMSA reconoció que la concentración de gas metano, que provocó el estallido, era de entre 80 y 90%.
Peligros
Según las conclusiones de la investigación desarrollada por el experto en minas estadounidense, Daniel G. Wooton, vicepresidente de operaciones de la compañía Phoenix Coal Corp. y ex presidente del Instituto de Minería de Illinois, es muy remota la recuperación de los cuerpos porque está latente el riesgo de que las brigadas de rescate sean víctimas de otra catástrofe o contraigan enfermedades al permanecer bajo el tiro contaminado.
Las aguas con restos humanos han inundado una gran parte de la mina, dice el especialista.
El especialista indica en el estudio que la Organización Mundial de Salud (OMS) establece que en la recuperación de víctimas de desastres el objetivo principal es “dar prioridad a la vida sobre la muerte”.
Por lo tanto, sugirió en sus conclusiones que médicos especializados inspeccionen el área para que decidan si se debe entrar o no a la parte contaminada.
Después de inspeccionar el tiro de la mina en la que permanecen los cuerpos de 63 de los 65 mineros atrapados tras la explosión registrada el 19 de febrero de 2006, el perito advirtió que existen graves peligros para los brigadistas, por derrumbes y la infección de enfermedades.