La ola de violencia que azota al país dejó un saldo de siete hombres ejecutados en los estados de Guerrero, Chihuahua, Durango y Sonora, en las últimas 24 horas.En la población de Zacapuato, del municipio de Cutzamala, Guerrero, Tiburcio Vergara Vega y su yerno Cornelio Sosa Jaimes fueron asesinados a balazos y sus cuerpos arrojados a un costado de la parroquia de San Francisco de Asís.
De acuerdo con las primeras investigaciones las dos víctimas tenían pocos días de haber regresado de Estados Unidos. Según testigos, suegro y yerno viajaban en una camioneta con placas de Michoacán, cuando individuos a bordo de otro vehículo les cerraron el paso y los bajaron por la fuerza, para después matarlos.
Además, en los límites del municipio General Trías, Chihuahua, fueron localizados los restos de dos hombres, en avanzado estado de descomposición. Los cuerpos estaban a una distancia de 80 metros de la carretera, y existen indicios de que los mataron en ese mismo lugar.
El cuerpo de otro sujeto fue hallado sobre un camino de terracería del municipio de Nogales, Sonora.
La Policía Estatal Investigadora informó en un comunicado de prensa que la víctima, que no ha sido identificada, presentaba las manos atadas con esposas.
Fue localizado sobre un camino de terracería, con una herida producida por arma de fuego con orificio de entrada en región craneal lado derecho con salida a la altura de la ceja mismo lado.
Dos sujetos más fueron acribillados con rifles AK-47 en la comunidad serrana Los Otates, del municipio de Tamazula, Durango. Las víctimas son los hermanos Ramón y Vidal López Durán.
Los hechos ocurrieron el pasado martes, pero por lo distante de la localidad serrana, autoridades de la Procuraduría de Justicia estatal, los dieron a conocer hasta este miércoles. (Con información de Laura Reyes, Mónica P. Hernández, Marcelo Beyliss, Juan Cervantes y Luis Carlos Cano)