SALTILLO, Coah.- Amparados, para enfrentar la justicia en libertad, cinco de los 11 implicados en la muerte de los 65 trabajadores atrapados dentro de la mina Pasta de Conchos, que explotó el 19 de febrero de 2006, se presentaron juntos ante el juez penal de Primera Instancia en el distrito de Sabinas, Sergio Tamez Moreno.En la diligencia, que duró más de dos horas, los cinco empleados de la empresa Industrial Minera México S.A. (IMMSA), propietaria de la mina, dijeron ser inocentes. Están acusados de homicidio culposo.
Según los cargos en su contra, se les señala básicamente de haber incumplido con lo dispuesto en la Norma Oficial Mexicana 023, sobre medidas de seguridad e higiene aplicables en la industria extractiva, debido a que se atribuye a la negligencia e inseguridad el accidente que sepultó a los 65 mineros, en febrero de 2006, en el yacimiento de carbón que se explota en el municipio de San Juan de Sabinas.
Ante el juez penal y asistidos por abogados de las firmas Gómez Mont Carlswell-Calvillo y José María Urquizo, rindieron sus declaraciones preparatorias Rubén Armando Escudero Chávez, gerente de IMMSA, y Fermín Carlos González Bermea, superintendente general de la empresa.
También se presentaron Sergio Rico Pérez, superintendente de la mina; Emilio Rodríguez Díaz, jefe de Seguridad, y Antonio Campos González, responsable del departamento de ventilación.
Obtienen beneficio legal
Los cinco negaron ser responsables del delito que se les imputa y solicitaron y obtuvieron la duplicidad -ampliación- del término constitucional para presentar pruebas que demuestren su inocencia respecto a las acusaciones que les hace el Ministerio Público de haber incurrido en negligencia y no aplicar las medidas de seguridad requeridas para evitar el accidente.
La ampliación del plazo vence el 28 de marzo a las 10:30 horas. Los cinco acusados serán los únicos que rendirán declaraciones ante el Juzgado Penal de Primera Instancia, según indicó el juez Tamez Moreno al término de la diligencia, debido a que los otros seis implicados son funcionarios federales.
Óscar Kaufmann, vocero de la empresa IMMSA, dijo que los cinco implicados acudieron a declarar en forma voluntaria y que la minera confía plenamente en su inocencia, porque jamás habrían puesto en peligro su vida y la de sus compañeros, advirtió.
"Fue un lamentable accidente", añadió tras insistir en que los empleados de la compañía también entraban a la mina.