EL CIRUELO, Nay.- Unos 10 mil árboles de diferentes variedades de ciruela, algunas de ellas únicas en México, fueron cubiertas por las aguas del embalse El Cajón, aseguró Higinio López Delgado, de 70 años y vecino de esta comunidad serrana, a donde se llega por una accidentada, casi intransitable, brecha de 40 kilómetros de terracería.El campesino dijo que nueve variedades de árboles que producen ciruela morada, roja y amarilla, de gran tamaño, dulces y carnosas, así como árboles de huanacaxtle -cuya madera muy apreciada es parecida al cedro-, están ya bajo el agua.
"Sólo quedan por ahí, cuando mucho, un centenar de ciruelos criollos, pero con el riesgo de ser arrastrados por la corriente del río en el próximo temporal de lluvias", agregó.
López Delgado explicó que con la recolección de ciruela obtenían ingresos entre abril y mayo, para enfrentar los gastos para el cultivo de maíz, ya que las vendía en Ixtlán del Río, población ubicada en el kilómetro 85 de la carretera Tepic-Guadalajara, en 25 y hasta 30 pesos el kilo.
Sobre una brecha abierta para comunicar las dispersas casas de esta región de la sierra nayarita, en la ribera del río Santiago, López Delgado dijo que El Ciruelo es un anexo de la comunidad indígena de San Jerónimo Jomulco, a cuyas autoridades la Comisión Federal de Electricidad (CFE) entregó - "de manera ilógica y absurda"- el dinero de las indemnizaciones por la expropiación de sus tierras con objeto de construir el embalse de la presa.
El campesino reclamó que el dinero debió de entregarse de manera directa a los afectados, y por eso surgió inconformidad entre varios comuneros a quienes sólo entregaron 125 mil pesos, muy por abajo del valor real de sus tierras.
López Delgado señaló que además de que les fueron expropiadas sus tierras, perdió una huerta de ciruelos y seis hectáreas de pastos, sin que haya recibido dinero extra por ello. El campesino aseguró que los representantes de la CFE le querían pagar 250 pesos por cada árbol de ciruela, cuando su valor real en algunas variedades sobrepasa los tres mil pesos.
"Además, ofrecen una cantidad ridícula por las seis hectáreas que tenía empastadas. Si yo le doy a usted 20 mil pesos, le aseguro que con ese dinero no limpia, nivela y pone pasto a una hectárea", añadió.
López Delgado indicó que a varios comuneros los enredaron con su "palabrerío" y les pagaron cualquier cantidad por sus tierras y 250 pesos por cada ciruelo. Pero ahora, los comuneros se lamentan de haber recibido tan poco dinero y ya son muchos los gastos realizados para viajar a México, Guadalajara o Tepic, Nayarit, para que las autoridades les paguen lo justo, pero sólo han recibido promesas.
Entre esas promesas está la de otorgarles más de 70 lanchas con motor fuera de borda para que se repartan entre las comunidades afectadas a fin de que pudieran comunicarse a través del embalse, "pero todavía las estamos esperando".
"Para colmo, hace tres semanas se llevaron el chalán (balsa) que nos permitía ir al otro lado del río para ver las siembras o el ganado. El chalán no ha regresado y ahora existe el riesgo de que al cruzar nosotros en lancha con la remuda (mula) nadando, ésta se fatigue de más y muera, como ya ha sucedido en muchos casos", añadió.