La ola de ejecuciones en el país continuará pese a los operativos de las fuerzas federales, ya que el narcotráfico debe ser visto como un problema de disputa de mercados y la lucha por el control de los espacios para el trasiego de droga, coincidieron en señalar expertos en materia de seguridad.
Una evidencia de que los operativos policiacos desplegados en ocho entidades del país no han sido suficientes para contener las operaciones de los cárteles es que no se ha desabastecido el mercado de las drogas en México y Estados Unidos, ni los precios de los narcóticos se han incrementado como resultado de un posible encarecimiento de estupefacientes.
Así lo indicaron en entrevista con EL UNIVERSAL Adalberto Santana, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México y autor del libro Narcotráfico en América Latina, y Guillermo Garduño Valero, investigador de la UAM y maestro del Colegio de la Defensa Nacional.
Señalaron que los intereses económicos que rodean el narcotráfico impedirán que el problema se resuelva con una ofensiva policiaca, y por el contrario, la respuesta de los cárteles de la droga será continuar con su política de violencia, para garantizar el control de los territorios y mantener sus mercados de consumo dentro y fuera del país.
Por ello, Adalberto Santana considera que no es casual que la violencia en el país no se haya reducido, y prueba de ello son las más de 440 ejecuciones en lo que va del año, un promedio de seis asesinatos al día, que se presumen son autoría del crimen organizado, que se han perpetrado aun en los estados donde el gobierno federal aplica operativos conjuntos.
Garduño Valero manifestó que el hecho de que en los dos últimos años el "blanco" de los integrantes del crimen organizado sean elementos de corporaciones policiacas y no solo civiles, más allá de ser un mensaje a la autoridad, en la mayoría de los casos podría ser evidencia de las redes de protección de estos grupos criminales que se han ido fracturando, lo que habla más de la corrupción que existe y permite la operación de estos delincuentes.
Para estos expertos la violencia que se ha vivido en los últimos años podría incrementarse si no se toman otras medidas, más allá de las policiacas, como desarticular las estructuras financieras de los cárteles de la droga, ya que se estaría afectando la base de sus operaciones, y esto desataría una disputa mayor por controlar las zonas de trasiego de estupefacientes.