SALTILLO Coah.- "En la mina Pasta de Conchos no habrá huelga, porque ya casi no hay trabajadores sindicalizados, así que no se suspenderán las labores de búsqueda de los cuerpos de los 63 compañeros que aún siguen atrapados", aseguró el secretario general de la prácticamente extinta sección 13 del sindicato minero nacional, Mario Lares Martínez.El estallamiento fijado por la autoridad laboral para el primer minuto del 15 de febrero, cuatro días antes del primer aniversario de la explosión de ese tiro del municipio de San Juan de Sabinas, se anuló debido a que "ya no hay reclamo, pues los 245 mineros dejamos de laborar, aceptamos la terminación y fuimos suplidos por obreros de la compañía contratista General de Hulla", explicó el representante del dirigente nacional del gremio minero, Elías Morales, quien añadió que ahora sólo vigilan que se saquen los restos de los 63 mineros que faltan.
Añadió que la sección 13 del sindicato, que agrupaba a los obreros de Pasta de Conchos, prácticamente desapareció, pues sólo quedaron los seis sobrevivientes de la detonación y los 65 fallecidos en la explosión de hace casi un año. "Los compañeros que siguen ahí abajo tienen todos sus derechos a salvo y mientras sus restos no sean recuperados y se paguen indemnizaciones a sus viudas, son sindicalizados en activo", explicó Mario Lares.
En entrevista vía telefónica con EL UNIVERSAL, dijo que después del problema que tuvieron algunos mineros con el coordinador de las cuadrillas de rescate, Arnoldo López, a quien acusaron de maltrato, el grupo del depuesto líder minero, Napoleón Gómez Urrutia, promovió la terminación de la relación laboral.
Respecto a quejas de algunos carboneros en el sentido de que no se trató de un retiro voluntario, sino que la empresa Industrial Minera México, S.A. (IMMSA), de Grupo México, los despidió, dijo que no fue así. Aclaró que muchos mineros ya no querían bajar porque es muy peligroso, la mina está destruida y son demasiado los riesgos de derrumbes y de otra explosión. El monto de las liquidaciones, apuntó, fue de 25 mil a 125 mil pesos, por tres meses y hasta 20 años de antigüedad.