aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Lerma-Santiago, en sinuosa degradación

Este río capta aguas negras y de desecho industrial que lo hacen uno de los más contaminados en el país; en los últimos kilómetros de su recorrido no recibe tratamiento. Bañarse en él puede causar infecciones en piel, oídos y nariz, advierten
Domingo 22 de octubre de 2006 ARTURO SORIANO LIMA | El Universal

No tiene nada de raro ver a niños, jóvenes y adultos de ambos sexos, nadar con beneplácito, bucear bajo las aguas del río para extraer almejas e incluso tomar de ese líquido. Pero este panorama se torna singular cuando se registra cotidianamente en la desembocadura del río Lerma-Santiago, considerado como uno de los más contaminados en el país.

Esta vía fluvial nace en las lagunas de la zona de Lerma, estado de México, y en su recorrido de más de 925 kilómetros, que lo ubican como el más largo del país, recibe aguas negras y desechos industriales desde la misma entidad de su origen, así como de Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit.

En los últimos kilómetros de su recorrido, recibe con un casi nulo tratamiento, la descarga de aguas negras del río Mololoa, procedentes de esta capital, con una población de 350 mil habitantes, así como los desechos de dos ingenios azucareros, considerados estos como la segunda causa de mayor contaminación en los ríos del país (después de la acuacultura), según publicaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

La planta de tratamiento de aguas negras que entró en operaciones en esta capital en 1992, desde sus inicios fue deficiente y hoy prácticamente está paralizada, pues las aguas negras solamente "son coladas", revela personal que ahí labora y así lo admiten autoridades municipales.

En estas condiciones el caudal del río Lerma-Santiago continúa su recorrido durante más de 60 kilómetros para llegar a su destino final, el océano Pacífico.

Rumbo al mar

En su desembocadura hacia el mar, en un punto conocido como La Boca, las aguas turbulentas del Lerma-Santiago, parecen tornarse sumisas, al ser embestidas por las olas del mar en este encuentro.

La Boca se ubica a un kilómetro -en lancha-, de la aldea de pescadores Boca del Asadero del municipio de San Blas, lugar que logró notoriedad a nivel internacional, por haber sido el punto de partida de tres pescadores mexicanos que sobrevivieron a un naufragio de más de nueve meses al ser rescatados por la tripulación de un barco atunero taiwanés, el pasado 9 de agosto, cerca de las Islas Marshall.

Los pescadores y habitantes de Boca del Asadero, anexo del ejido El Limón, en la costa centro de Nayarit, entre ellos la señora Ángela Bohórquez, consideran como algo muy normal el bañarse y tomar de esa agua, pues ellos aseguran que su contacto e ingestión con el líquido no les ha provocado ningún problema de salud.

Sobre las condiciones en que llega el río a su desembocadura, Víctor Manuel Casas Martínez, jefe del Departamento de Sanidad y Calidad del Agua de la gerencia estatal de Conagua, establece que desde antes de su ingreso a Nayarit, la corriente tiene una depuración natural, debido al proceso de asimilación que se produce desde la Central Hidroeléctrica de Santa Rosa en Jalisco.

Esta depuración natural, precisa, es generada por las caídas y rápidos que registra en su recorrido aproximado de 210 kilómetros hasta la presa Aguamilpa, localizada a 50 kilómetros al noroeste de esta capital, en donde el embalse actúa como sistema de estabilización, al retener gran parte de los sólidos y depurar las aguas por digestión biológica.

Sobre los resultados de análisis de una muestra de las aguas de la desembocadura del río Lerma-Santiago, ordenado por EL UNIVERSAL a un laboratorio de esta capital, el director de Regulación Sanitaria de la Secretaría de Salud en el estado, Adelaido Uribe Flores comentó:

"Con base en los resultados de este análisis que nos presentan, se precisa que la contaminación existe y el agua no es apta para consumo humano. Para ser utilizada como agua potable es necesario que reciba un tratamiento de potabilización mediante cloración o hervirla", apunta.

Agrega que esa agua contiene coliformes, que son microvirus que están en las heces humanas y que pueden derivar mediante su consumo, en problemas diarreicos, los cuales tienen su origen en la salmonela y hasta en el cólera.

Además -advierte- esa costumbre de la gente de bañarse en el río, les puede causar problemas infecciosos en la piel, oídos, ojos, nariz y garganta.

En contraparte, establece que estas aguas, según el análisis, son favorables para la agricultura por la presencia de minerales como el magnesio, el calcio y otros componentes químicos que ayudan el crecimiento de las plantas. Precisa el epidemiólogo, que por fortuna, la naturaleza en este proceso de sanear el agua cumple sus funciones, pues en su trayecto muchas de esas sustancias se van degradando y otras se sedimentan, aunque insiste: "Eso no implica que sea apta para consumo humano".

Alerta a comunidades indígenas

Acepta que principalmente en las comunidades indígenas ubicadas en ambas márgenes del río Lerma-Santiago, la gente no quiere el agua clorada, no acepta ese sabor. Y es ahí donde considera, deben jugar un papel importante las autoridades, realizando campañas de orientación e intensificando obras de agua potable a los más apartados rincones.

Mientras se realiza el viaje cerca de La Boca, para recabar muestras del agua y ante la pregunta al conductor de la lancha, Raymundo Cuevas, sobre si el agua en esa zona es dulce o salada, éste se inclina sobre el borde de la embarcación, mete la mano en el río, saca agua, se la lleva a la boca, la saborea, la traga y contesta finalmente: "Es dulce".



PUBLICIDAD