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Menonitas en transformación

Los cambios radicales que han realizado les han permitido crecer en todos los sentidos de la vida, hasta ser motor fundamental de la economía del noroeste de Chihuahua
Domingo 03 de septiembre de 2006 CARLOS CORIA RIVAS/ CORRESPONSAL | El Universal

CIUDAD CUAUHTÉMOC, Chih.- Convertidos en motor fundamental de la economía de la región noroeste de Chihuahua, los menonitas transitan ahora ante cambios radicales en sus costumbres que van desde una diversificación en sus actividades productivas, hasta cuestiones relativas al credo religioso, la forma de vestir, o hasta permitir el matrimonio con mexicanos o mexicanas.

El cambio ha sido más visible en los hombres, a pesar que por ejemplo en 1987 Catherine Rempening se convirtió en la primera mujer menonita en obtener el triunfo como Señorita Chihuahua.

Sin embargo, los cambios en la cultura menonita se han dado a través de sus 84 años de estancia en Cuauhtémoc, los cuales, vistos por ellos mismos, han sido en beneficio de su comunidad, la cual se ha convertido en parte fundamental de la economía de Chihuahua.

Tradicionalmente ellos vestían ropas extremadamente conservadoras. Las mujeres largos vestidos confeccionados por ellas mismas, con telas coloridas y estampados florales, y sus cabezas cubiertas con pañoletas, blancas o negras, de acuerdo a su estado civil, blancas para las solteras y negras para las casadas.

Los hombres siempre vistieron con sus característicos overoles de mezclilla, no más.

Entrevistado al respecto de estas circunstancias, Abram Siemens Friesen, protagonista de la historia moderna de los menonitas en Chihuahua, señala con decisión que esos cambios han sido para bien, ya que les ha permitido crecer en todos los sentidos de la vida.

Abram es director del programa radiofónico que se transmite a través de la XEPL, donde rentan una hora diaria y en el cual transmiten información, avisos y todo lo relativo a la colonia menonita, por supuesto en su idioma, el alemán.

Él mismo explica que anteriormente se transmitían las noticias de todo lo que sucedía en torno a la colonia a través de "una hoja con la letra más bonita y se lo pasaban vecino por vecino".

Ahora existe un periódico llamado Deutsch.Mexikanishe Rundschau que se publica quincenalmente y se distribuye en las colonias menonitas de Durango, Zacatecas, Tamaulipas, Campeche y Chihuahua, además del programa radiofónico que transmiten todas las tardes.

Abram explica lo que a su parecer han sido cambios que han beneficiado a su comunidad, "nos hemos modernizado en todos los aspectos: en la cultura, la economía y la educación, donde buscamos maestros, cada vez más profesionales.

"En lo económico tuvimos un cambio muy drástico porque el menonita tradicional es únicamente agricultor y ahora vemos que hay comerciantes, dueños de fábricas para consumo local, nacional y hasta internacional".

Con 30 años de vida y 20 de vivir en Cuauhtémoc, Abram Siemens publicó recientemente una revista bajo el título Los menonitas en la actualidad, en la que explica su punto de vista sobre la evolución que ha tenido su cultura.

Aborda incluso temas "difíciles" para él y su entorno, como es el caso de los matrimonios con personas ajenas a la comunidad, específicamente con mexicanos o mexicanas, aunque muchos de los menonitas, la mayoría, están naturalizados.

Recientemente, en la primera feria de productos menonitas realizada en Ciudad Cuauhtémoc, municipio a 100 kilómetros al noroeste de la capital del estado donde se enclavan las colonias menonitas, se pudo observar los cambios y la diversidad que han realizado.

Desde el tradicional queso menonita, la construcción de implementos agrícolas, maquinaria de trabajo, ordeñadoras, producción de semillas, ropa y demás, hasta la producción de medios de información, los habitantes del país pudieron constatar los enormes avances de esta otrora ortodoxa cultura.

Siemens explica por ejemplo que a pesar que el vestuario menonita siempre ha cambiado, "en la Rusia antigua era muy diferente al que tradicionalmente usan en México. En los últimos 150 años ha cambiado mucho pero siempre ha estado en relación con los usos y costumbres", pero ahora, al fusionarse con la cultura mexicana, los menonitas han cambiado su vestimenta "por estar más unidos, han relajado las costumbres, nos hemos abierto más cuestiones económicas, en el comercio e industria tenemos trabajadores mexicanos".

Y explica que la mayoría de las veces es la moda la que dicta la vestimenta de los menonitas, "nos vestimos a la moda pero con detalles diferentes".

Al tratar de explicarse un poco más a fondo si el cambio ha sido bueno para su comunidad, Abram Siemens hace una cavilación filosófica: "En general los cambios han sido para bien, la gente ya pregunta más, porque en una comunidad cerrada no necesitas preguntar el porqué, porque vives como siempre has vivido y nadie pregunta por qué".

Explicó que ahora los menonitas se preguntan los porqués de su cultura, su religión, su vestimenta y cuando obtienen una explicación son capaces de decidir por sí mismos si se conservan tradicionales o cambian en algunos aspectos.

"Últimamente por las influencias de afuera nos preguntamos mucho el porqué, por qué ese tipo de vestido y por qué no otro, y porque vemos mucha gente de afuera que es diferente, ahora la gente se pregunta más el porqué y eso es un cambio muy drástico, actualmente nos cuestionamos quiénes somos, nuestra manera de actuar y eso es algo muy positivo porque con más argumentos vamos a ser más fuertes, más combativos en la forma de vivir y llegaremos más lejos, porque si nunca te preguntas por qué lo haces y cómo lo haces, cuando te cuestionan de afuera no tienes argumentos para responder y te pierdes".

Y es que lo que se vio en la feria es que los menonitas de la actualidad ya no son los mismos que llegaron hace 84 años a Chihuahua, pasaron de sus carretas con ruedas de madera y fierro a camionetas de lujo; de overol y vestidos largos a la moda vaquera, y de agricultores a empresarios e exitosos industriales.



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