![]() |
![]() |
![]() |
| |||||||||||
"No la toqué, pero los judiciales me pegaron"
Alberto López Morales Vestido con la playera gris que lo clasifica como sentenciado, pausada y tímidamente desgrana su relato en atropellado español. "No la toqué", asegura. "No la toqué, pero los judiciales me pegaron. Puro en la barriga; me pegaron con sus armas y con patadas", agrega. "Fui a vender tomates a Salina Cruz. Allá me agarraron. Creo que me acusaron porque el papá de la muchacha se enojó porque mi papá compró un terreno". Dice que durante los primeros meses de reclusión pensaba en la venganza, "pero aquí aprendí que eso no es bueno". "Aquí aprendí a hacer conexiones eléctricas y ahora sé componer planchas, licuadoras y motores de lavadoras. Aquí pronto voy a terminar el sexto año de primaria con el INEA", dice. Cuando fue entrevistado, tenía la esperanza de que sus padres y hermanos lo visitaran con motivo de su cumpleaños. "Para mí no es una cárcel, es como una escuela grande; es como una casa grande porque aquí nos cuidan, nos enseñan y nos dan de desayunar, de comer, de cenar y luego nos vamos a dormir temprano". Eliseo, que juega con otros internos futbol, no sabe que tal vez en julio próximo, cuando se apruebe en Oaxaca la nueva ley de justicia penal para adolescentes, alcance la libertad porque apenas está por cumplir 16 años. Así podrá regresar con su familia a Santa María Zapotitlán, 400 kilómetros al sur de la ciudad de Oaxaca.
|
|
|
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio © 2006 Copyright El Universal, México. | ||