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`En la hoguera`, brujos de San Francisco del Rincón

Vete a `San Pancho` a que te den una limpia, es la recomendación más frecuente entre leoneses para quienes tienen malas rachas
Domingo 11 de abril de 2004 Xóchitl Alvarez | El Universal

San francisco del Rincón, Gto. Dispersos en comunidades rurales y en la periferia de los municipios de Purísima y San Francisco del Rincón, brujos y santeros enfrentan una campaña del gobierno local que exhorta a la población a evitar sus servicios, luego de que en febrero falleció una familia durante una "limpia colectiva".

Pero los sentimientos de fe, el temor, las envidias y las enfermedades, pueden más que la labor de concientización oficial, opina Josefina N., comerciante de hierbas en el mercado municipal.

Como siempre, los curanderos y brujos sostienen sus negocios, unos de puertas abiertas, otros a discreción.

En el mercado municipal de San Francisco del Rincón, Manuel López Ibarra, vendedor de productos para santeros o curanderos, comenta que cotidianamente acuden con él 30 clientes que compran esencias, velas, imágenes, bálsamos, para sacar "males, hacer limpias, registros, curar contra el espanto, preparar las protecciones contra las envidias; atraer el amor o el dinero".

En tanto que en febrero pasado, el presidente municipal de Purísima del Rincón, Jaime López, inició una campaña para evitar que las familias recurran a los servicios de los brujos o curanderos, por el peligro a que se exponen. "Esas personas usan elementos peligrosos, como el fuego, durante sus rituales y dan a tomar brebajes" a los enfermos, advirtió el munícipe.

En el municipio de Purísima, el nacimiento de los llamados "cebollines" (una planta) simboliza los lugares donde habitan personas con "dones" para hacer trabajos de magia negra; ahí, las principales brujas como se autodenominan, son jóvenes de los 16 a los 23 años, quienes en su infancia y adolescencia fueron "ungidas" por sus ascendentes. Aquí nadie quiere hablar, temen sufrir un hechizo.

Mientras que en San Francisco del Rincón, donde los jugadores profesionales de futbol se identifican como Los Brujos , en los domicilios de los curanderos las personas que abren las puertas, después de hacer varias preguntas, se niegan a aceptar entrevistas, temen que les "caiga un hechizo"; ello, en virtud de que de esa región provienen "grandes" practicantes de la magia negra.

A los puestos del mercado municipal se acercan los brujos, quienes tiene un aspecto `feo` y un olor desagradable; compran pocas cosas, porque ellos trabajan más con el sacrificio de animales y huesos del panteón.

"Igual, hay muchos charlatanes que vienen de otras regiones, porque aquí han encontrado un buen negocio, sobre todo en invierno, cuando llegan los paisanos a curarse, aunque todo el año acuden personas de otros lugares en busca de los brujos", dice Manuel López, comerciante del mercado de Francisco del Rincón.



Sólo un mito

"Vete a San Pancho a que te den una limpia", es una frase frecuente entre los leoneses, para orientar a quienes tienen malas rachas. Pero no es cierto que ésta sea tierra de brujos, eso es un mito", refiere Eusebio Moreno Muñoz, quien en dos ocasiones fue alcalde de este municipio.

"Todo viene de hace cientos de años, (según la historia); entonces, cuando Purísima se estaba llevando a todos los clientes y el comercio se vino abajo, alguien dijo que cada semana se iba a quemar una bruja en la plaza pública, con el afán de la que la gente acudiera al pueblo, de ahí viene eso de los brujos".

"Pero este municipio es de gente trabajadora en la producción de sombreros y del calzado tenis, aunque es cierto que hay muchas personas que tienen sus creencias, que son respetables, y hubo curanderos muy famosos e impulsores de la cultura, como don Natividad Reyna El Brujo Mayor , quien falleció en 1993 y ahora su hijo Guadalupe cura, porque heredó sus dones", concluye el ex alcalde Eusebio Moreno.



?La fe mueve montañas?

"Mi hija (María Cruz Martínez) se me puso retemala y se me enflacó luego de que se casó, hasta teníamos que internarla en el hospital; los doctores decían que eran nervios, pero la medicina no le hacia nada, hasta que la llevamos con la señora que está cerca del panteón; ella la curaba los miércoles y los jueves con yerbas de pirul, con huevos y veladoras de la Virgen de Guadalupe, y mire, se me compuso en un mes", dice Manuela Martínez, una anciana, al preguntarle sobre algún curandero.



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