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La ejecución masiva, "por el control del cártel del Golfo"

Las aprehensiones de Osiel Cárdenas y su lugarteniente desataron la disputa por ese territorio
Jueves 03 de abril de 2003 Francisco Gómez | El Universal

La lucha por el control del cártel del Golfo y sus rutas para el tráfico de drogas es la principal hipótesis en la ejecución de al menos nueve personas en las últimas horas en Nuevo Laredo, Tamaulipas, cuyos cuerpos fueron abandonados en los límites con Nuevo León, revelan informes de la Procuraduría General de la República (PGR) y de autoridades judiciales de Tamaulipas.

La ejecución masiva se produce mientras el Ejército y la PGR trataban de alcanzar uno más de los objetivos para el desmantelamiento de esa organización criminal que comandaba Osiel Cárdenas Guillén, que era la de lograr la captura de un grupo de sicarios que opera en toda la frontera de Tamaulipas con Estados Unidos.

El grupo de sicarios, al que algunas versiones identifican con el nombre de Los Zetas , presuntamente está integrado por policías y expolicías, así como por militares desertores, vinculados al narcotráfico y que fueron acogidos por el jefe del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén.

La captura del mismo Osiel Cárdenas Guillén, así como de quien se perfilaba como uno de sus posibles sucesores, Víctor Manuel Vázquez Mireles, El Meme Loco , se encuentran entre los principales factores de las disputas tanto hacia dentro de esa organización criminal como entre aquellas que buscan apoderarse de ese territorio.



Esperan más ejecuciones

De hecho, los reacomodos dentro del cártel del Golfo apenas comienzan, y la PGR y autoridades judiciales de Tamaulipas no descartan que en las próximas semanas pudiera haber más ejecuciones y enfrentamientos en la zona de influencia del cártel del Golfo.

Según la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada (UEDO), el cártel del Golfo tiene bases de operación en Matamoros, Nuevo Laredo, Ciudad Victoria y Tampico, en Tamaulipas; también en Poza Rica y Xalapa, en Veracruz, además de las ciudades de Mérida y Oaxaca, en Yucatán y Oaxaca, respectivamente.

No obstante, las zonas de influencia de esta organización se extienden a por lo menos otros seis estados como son Nuevo León, Quintana Roo, Distrito Federal, Tabasco, Campeche e incluso con escasa presencia en Jalisco, según informes de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Contra la Salud (FEADS).



Enfrentamientos y muertes

Los enfrentamientos y ejecuciones más recientes y que se han vinculado de uno u otro modo con el cártel del Golfo parten desde el asesinato de Guillermo González Calderoni el 5 de febrero en Brownsville, Texas, ciudad que colinda con el municipio de Matamoros.

Otra muerte en esa ciudad estadounidense fue la de Miguel Ángel Lerma, exjefe de la Policía en Nuevo Laredo. En este caso se detuvo a su asesino, Gilberto Hernández García, quien disparó en 10 ocasiones al primo del exgobernador de Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma, por una supuesta discusión por la venta de un auto, aunque en Matamoros no se descartó que el móvil fuera otro.

Apenas el sábado pasado se descubrió un ejecutado en Matamoros. Con un balazo en la cabeza fue encontrado Adán Acosta Larrazolo, de 18 años, en un paraje de la carretera a la Playa Bagdad.

Un día antes, en el municipio de Miguel Alemán, se enfrentaron integrantes del cártel del Golfo con efectivos del Ejército y PGR. En ese caso murieron tres narcotraficantes y siete más fueron detenidos y arraigados. Los detenidos y arraigados son: José Luis Moreno García, Alberto Melgarejo Vázquez, José Luis Galván Alvarado, Nereo Mejía Quintana, Francisco González Vázquez, Juan Fernando Bárcenas García y Daniel Valdivia Chino. No proporcionaron la identificación de quienes fallecieron en el enfrentamiento.

En Nuevo Laredo, el pasado 26 de marzo fue asesinado el expolicía Felipe Reyes Serrano Lira, y resultó gravemente herido el policía preventivo en activo, Francisco Díaz Díaz. El hecho se relacionó con el narcotráfico.

Otro crimen vinculado al tráfico de drogas fue el de Miguel Ángel Chávez, quien fue secuestrado y ejecutado de tres balazos en la cabeza en Reynosa. La víctima fue agente del Ministerio Público Federal en Reynosa, Nuevo Laredo, México, Miguel Alemán y Matamoros, Tamaulipas, durante varios años.

A aquéllos se suman ahora los nueve ejecutados encontrados en los límites entre Nuevo León y Tamaulipas, quienes presumiblemente son los mismos que fueron secuestrados por un comando armado en la casa localizada en la esquina de Lerdo de Tejada y Washington, en Nuevo Laredo, el martes pasado.



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