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Perros


Sábado 24 de febrero de 2001 Elvia Andrade Barajas/Corresponsal | El Universal

TOLUCA, Méx. ?Satanás?, ?Renzo?, ?Taysson?, ?Blakie?, ?Negra?, ?Negro?, ?Coca?, y otros cinco perros, fueron dados de alta, el 9 de enero pasado, como oficiales de la Policía Ministerial del estado de México, para luchar contra el narcotráfico y el secuestro creciente en el estado de México Por su fiereza, valentía, obediencia y lealtad insobornable fueron elegidos para formar parte del Grupo Especial Canino (GEC) de la Procuraduría General de Justicia del Estado, informa el director general de Política Criminal y Combate a la Delincuencia de la PGJ, Rodolfo Ocampo Pérez.

Explica que ?como en el resto del país, la delincuencia se incrementó en la entidad en 15 por ciento , principalmente en secuestros y narcotráfico?.

Las actividades ilícitas de narcotraficantes se extienden diariamente en el estado de México, en especial en comunidades del sur, tales como Lubianos, Tejupilco, Las Cañadas de Nachichitla, Bejucos y otras donde elementos de la Procuraduría General de la República detecta y destruye frecuentemente plantíos de amapola.

La cercanía del estado de México con el Distrito Federal, donde se ubica ?el cártel de Tepito?, convierte a esta entidad en el paso obligado de drogas, armas, dinero ?sucio? y de miembros de bandas organizadas, que vienen del interior del país hacia ese lugar, asegura Ocampo Pérez.

El jefe policiaco acepta que los bajos sueldos que perciben los policías ministeriales mejor conocidos como judiciales 5 mil 200 pesos mensuales, pueden hacerlos vulnerables al soborno de mafias del crimen, especialmente del narcotráfico.

A fin de evitar ?la tentación?, el año pasado, el gobernador del estado Arturo Montiel Rojas autorizó un incremento muy importante para los judiciales que entraría en vigor, en enero pasado, pero tal disposición la invalidó al conocer el costo final de la construcción de las subprocuradurías de Ecatepec y Nezahualcóyotl, así como de las ampliaciones de las de Valle de Bravo, Ixtapan de la Sal y Atlacomulco, en las que se invirtió mucho dinero.

Por ello, y con la intención de agilizar a bajo costo, alta eficiencia y máxima honradez, la búsqueda de enervantes, armas, explosivos y rescatar rehenes de secuestro, se creó el GEC, con 13 perros de raza donados, entre ellos rottweiler, pastor alemán, doberman, labrador y callejeros, quienes por pago a su servicio sólo reciben unas cuantas caricias de su ?pareja?, al término de un operativo peligroso en el que pueden morir.



Sus características son similares:

Miden de 60 a 65 centímetros, son negros, de cuerpos ágiles, fuertes y corpulentos, agresivos, peligrosos, pero leales. Su mordida es devastadora y no se dejan sobornar ni siquiera con un exquisito bistec. ?Su cuartel? es cerrado y secreto para cuidarlos del ataque de sus enemigos, ?ya que no es conveniente que sepan dónde están ni cómo trabajan, porque mientras la policía se prepara para combatir el crimen, las bandas delictivas hacen lo mismo.

?Nadie debe saber cómo ni cuándo vamos a atacar a las bandas organizadas, especialmente narcotraficantes y secuestradores, porque de lo contrario estamos perdidos?, dice el comandante del GEC. Sólo trabajan con ?su binomio? o manejador, quien es un oficial de la PGJ, asegura Ocampo Pérez, quien resalta que actualmente la policía es ministerial y no judicial, ya que responden a un mandato del Ministerio Público y no de un juez, como ocurría hace años.

El GEC se insertó en los operativos ?Sérpico? y ?Telurio?. El primero se realiza en carreteras federales, para detectar enervantes que puedan transportar en vehículos particulares o públicos, así como para descubrir mercancía robada.

El operativo ?Telurio? se realiza en el transporte público de pasajeros, también para encontrar droga y disminuir el robo, asalto y violación de usuarios.

Éste último también se utiliza en operativos sorpresa, en ?giros rojos?, donde los ?burreros? y algunos parroquianos llevan mariguana y cocaína en las presillas de la ropa e incluso en pequeños paquetes, que se meten en las zonas genitales.

Con su fino olfato, muy superior al del hombre, los oficiales caninos descubren cualquier escondite de la droga, armas o explosivos, ya que en su adiestramiento se les enseña todos los olores que deben buscar, dice Joel Guzmán, comandante del GEC.

Están entrenados para distinguir olores antiguos, por ejemplo, si una camioneta transportó algún enervante, los oficiales caninos lo señalan rascando el piso, sentándose, ladrando o mirando a su entrenador o ?binomio?.



Adiestramiento

En el primer curso de adiestramiento, se les enseña obediencia básica: reconocer a su amo, sentarse, correr y subir.

En el segundo tienen que trabajar junto con su ?pareja? o ?binomio?, para que exista un buen entendimiento entre ambos y puedan dar resultados óptimos en los operativos.

?La pareja? o ?binomio? del perro es un policía, cuya principal característica es que le gusten los animales y pueda convivir con ellos y entenderlos, asegura Guzmán.

Entre ellos debe existir ?química?, ya que los canes son muy sensibles y perciben si su dueño esta triste, enojado o no los quiere, y esto puede hacerlos entrar en conflicto al grado de atacarlos. Con diferentes marcas de mordeduras en el cuerpo, el comandante Guzmán explica que ?cuando un perro muerde se siente dolor y mareo, y siempre que hace frío duele mucho, donde entraron los colmillos?.

El perro transmite 63 enfermedades, entre ellas rabia, moquillo, parvovirus y otras, por lo que tienen un médico veterinario de cabecera, quien también vacuna constantemente a los ?binomios? contra el tétanos, para que puedan trabajar con ellos sin sufrir ningún riesgo.

Su condición física es primordial en su adiestramiento, por ello, a diario tienen una rutina intensa de ejercicios, que realizan junto a su ?binomio?, para que ambos corran al mismo ritmo, siempre juntos y coordinados.

Su alimentación es de la mejor clase, para que recupere toda la energía perdida en las horas de trabajo y de ejercicios, dice su comandante.



Razas

?Satanás? es el perro oficial ?estrella? de la corporación canina. A sus dos años, es el mejor y tiene 30 hijos. Está adiestrado para rastrear droga y rescatar rehenes de secuestro.

Él es un rottwailer, raza de origen alemán, cuyos ejemplares son de cuerpo corpulento, con una alzada de hasta 68 centímetros. Su cabeza es en forma de globo y su hocico corto, es obediente, adiestrable, de carácter tranquilo, pero suele ser peligroso para los extraños, por lo que debe recibir adiestramiento constante y hacer que respete a su amo. No es una raza recomendada para novatos. Su mordedura es una de las más potentes.

?Renzo? y ?Negra? también son de esta raza y ellos están capacitados para buscar mariguana y cocaína, en vehículos particulares y públicos, así como en personas.

?Coca? es una hermosa doberman, también de origen alemán, su cuerpo es musculoso, de cabeza alargada, de carácter vivo, explosivo y ardiente, necesita de ejercicio diario para controlarse. Su raza no se recomienda en los hogares.

En el GEC hay tres pastor alemán que se llaman cada uno ?Tayson?. Ellos son juguetones, alegres, bonachones, pero muy inteligentes, vivaces, obedientes y adiestrables. Su raza, también alemana, es de las más completas, ya que este perro se utiliza en casi todas las actividades.

Es un excelente pastor de ovejas, pese a ser descendiente del lobo, no hay otro mejor para ser ?lazarillo? y amigo de los niños.

La raza de el pastor alemán es uno de los más utilizados por la policía en el mundo, ya que es el más equilibrado y nunca se convierte en enemigo de su amo.

?Coca? es un ejemplar labrador, de origen español, que al igual que el pastor alemán es muy leal, valiente y noble y fácil de adiestrar. Ella al igual que ?Satanás? rastrea droga y rescata rehenes de secuestro.

Su aspecto es intimidante, al igual que el de muchos policías ministeriales, pero hay quienes consideran que ?su mordida? es menos fuerte que la de ?sus parejas?, porque son leales hasta la muerte.



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