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La jaka alimento del futuro


Lunes 26 de junio de 2000 ARTURO SORIANO LIMA/Corresponsal | El Universal

TEPIC, Nay. La jaka es un fruto al que se le atribuyen propiedades afrodisíacas y que, según el estado de ánimo de las personas, puede tener hasta seis sabores diferentes. Por su alto contenido proteínico, podría ser uno de los principales alimentos del futuro.

Conocida en Estados Unidos como jackfruit o jakfruit, esta fruta originaria de Asia se explota desde hace años en forma comercial únicamente en el Continente Americano, en una zona que tiene como epicentro un ejido del estado de Nayarit: El Llano, municipio de San Blas.

La jaka es de color verde-amarillo, con una pulpa color crema y de cuyo centro surgen unas obleas parecidas a los llamados orejones de frutas secas, de color semejante al mango, que son las que se comen. El momento ideal para su consumo es cuando aquélla tiene un peso de unos 10 kilos.

Además de las virtudes que se le adjudican, su consumo requiere prácticamente de un ceremonial; el cuchillo que se habrá de usar para partir la fruta a la mitad y a lo largo, así como los dedos de la persona que la maneje, deberán impregnarse de aceite comestible para evitar que una especie de goma que se encuentra en la pulpa, alrededor de las obleas, se adhiera, pues es muy difícil su eliminación.

Para los pocos turistas que pasan por la poco transitada carretera costera que va desde el puerto de San Blas y que aproximadamente unos 60 kilómetros al sur conecta con la carretera 2000 Tepic-Puerto Vallarta, llama la atención la singular fruta que, de enorme tamaño, en pleno centro del pequeño poblado de El LLano, cuelga de unos árboles pequeños y de apariencia frágil.

En ese lugar es posible adquirir la jaka, pero también comprarla ya procesada en nieves, helados, gelatinas, mermeladas o hasta licuados. Mientras se consume, el paladar tiene la sensación de estar comiendo papaya, melón, mamey, mango, mandarina o plátano.

Algunas personas que van de paso y deciden probar por primera vez el licuado de jaka, muestran confusión en cuanto a precisar el sabor que les había dejado. Otras que periódicamente consumen este fruto dijeron sentirse más joviales y sin dudar le atribuyeron algunas virtudes afrodisíacas.



La jaka, alimento del futuro

Carlos Sánchez López, de 49 años, originario y vecino de El Llano y quien desde hace ocho años se ha dedicado a impulsar este cultivo hasta lograr cierto control sobre las variedades existentes y otras que ha logrado crear, con marcado optimismo asegura que este fruto indiscutiblemente, por su alto valor protéico, representa el alimento del futuro.

Sobre la presencia de este producto originario de Asia en una zona del municipio de San Blas, Carlos Sánchez López informa que hace 12 años unos extranjeros, Nicolás Bolívar y Roberto Brown, introdujeron al país -todo parece indicar que de contrabando- semillas de jaka y, posteriormente, en una hectárea que les proporcionó el ejido trabajaron en su reproducción. Sin embargo, luego de tres años de infructuosos esfuerzos abandonaron el cultivo.

Ante esta situación, Carlos Sánchez López dice que sin apoyo de instituciones oficiales o académica, sólamente mediante la lectura y experiencias que tuvo como agricultor, decidió incursionar en esta actividad y buscar un proyecto genético que le permitiera garantizar las características de la fruta e inclusive lograr nuevas variedades.

Sugiere que la goma que se encuentra en la pulpa del singular fruto, por su gran adherencia podría ser analizada por personal de la industria química para ser usada en la elaboración de pinturas o soldaduras de las llamadas epóxicas, entre otros usos. Narra que luego de ocho años de experimentos y esfuerzos, ha logrado convertirse en el primer exportador de jaka del país a mercados orientales de Estados Unidos y Canadá.

Si bien soslaya la pregunta sobre cuál es la cantidad que exporta cada año, indirectamente señala que cada árbol produce una tonelada de frutas, de las cuales sólo 250 kilos son de buen producto. Si se toma en cuenta que la densidad de plantación es de 200 árboles por hectárea y su superficie es de 10, se desprende que fácilmente comercializa al extranjero una producción anual de 50 toneladas.

Dice que el producto de exportación debe pesar entre los 10 y 12 kilos, tener una forma perfecta, ya sea ovalada o redonda; con apoyo de su familia lo comercializa en el mismo lugar, en forma de conservas. En tanto revisa unos frutos que acaba de recolectar en su huerta, hace mención a jakas que pueden pesar hasta 40 kilos, pero esas solamente se permiten llegar a tal tamaño cuando alguna persona de origen oriental la pide exprofeso, pero no para consumo, sino para exhibirla en su hogar o negocio como un fenómeno de la naturaleza.

Mientras recorre su huerta, Carlos Sánchez López comenta que, desde pequeño, se ha dedicado al campo, lo cual -en cierto momento- ya lo tenía agotado; sólo fue al probar este producto cuando sintió que la vitalidad regresaba a su cuerpo, a grado tal que hace seis años decidió tener otro hijo.

De este regreso a la procreación nació Carla, una niña cuyo nombre en diminutivo lleva la última variedad de jaka experimentada por él y que, asegura, cumple totalmente las expectativas del proyecto, al grado que representantes de algunos países de oriente han iniciado pláticas para importar el producto al que fue su lugar de origen.



Una de las frutas más completas: Sagar

Autoridades de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar) en Nayarit confirman que, efectivamente, esta entidad es la única en países occidentales que produce, en forma comercial, este fruto.

Al respecto, Pedro Bañuelos Guardado, subdelegado de Planeación de la Sagar, informa que este fruto forma parte de un programa de Productos Agropecuarios Comercialmente no Tradicionales, que ya se tiene en fase de experimentación en el estado de Colima y que busca ofrecer al agricultor las posibilidades de éxito como un cultivo alterno.

Agrega que la jaka, cuyo nombre científico es Artocarpus Heterophillus y pariente del famoso Arbol del Pan (Artocarpus Comunis), es excelente como fruta y además como guarnición en platillos de la cocina internacional; de ahí sus amplias posibilidades de comercialización.

Por su parte, doctor en varias especialidades y diputado local, Jorge Rubio Reynoso, presidente de la Comisión de Salud del Congreso del estado, luego de negar que la jaka tenga virtudes afrodisíacas, sí precisa que es uno de los alimentos más completos, pues contiene una proteína de fácil asimilación y cuando en el cuerpo se tiene ese tipo de proteínas, la persona logra una sensación de bienestar.

De acuerdo con los estudios realizados sobre la jaka, precisa Rubio Reynoso, se demuestra un contenido nutricional muy halagador, que sí produce bienestar porque tiene azúcares y proteínas que le ubican como un coadyuvante en la salud del organismo humano.

Luego de intensos análisis a la jaka, se encontraron sorprendentes resultados, pues ésta contiene toda la serie de minerales, la gran mayoría de vitaminas, todos los aminoácidos y además cero colesterol.

Del por qué a muchas personas les sabe diferente la jaka, fruto muy codiciado en esta entidad, los entrevistados coinciden en señalar, que esta confusión tiene su origen en que en la memoria del cerebro, no se tiene aún registrado ese sabor.



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