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| La Lupita se junta tras 11 años de haber inaugurado el Vive Latino |
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Natalia Cano
El Universal Sábado 27 de junio de 2009 |
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“¿Se saben esa rola?”, preguntó Bola Domene. La respuesta fue un contundente “no” por parte de alguno de sus compañeros de La Lupita. “Ok, muchachos, pues arránquense, ¡1,2,3!”, gritó eufórico el baterista del grupo
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natalia.cano@eluniversal.com.mx
“¿Se saben esa rola?”, preguntó Bola Domene. La respuesta fue un contundente “no” por parte de alguno de sus compañeros de La Lupita. “Ok, muchachos, pues arránquense, ¡1,2,3!”, gritó eufórico el baterista del grupo. Como si fuera un acto de magia, la canción comenzó a fluir, todos se sabían exactamente las notas, y la pareja vocal, Rosa Adame y Héctor Quijada, cantó con tremenda naturalidad que parecía que había sido ayer la última vez que la alineación original de la banda se subió a un escenario. Pasaron ocho años para que los integrantes originales de esa agrupación —aquella que junto con Santa Sabina, Café Tacvba, Maldita Vecindad, Tijuana No y La Cuca escribieron una página importantísima en la historia del rock en México en la década de los 90—, se reunieran, pues hace ocho y cinco años, respectivamente, algunos de ellos decidieron seguir su camino por separado. Después de grabar cuatro discos con sus compañeros (Pa’ servir a usted, Que bonito es casi todo, Tres D y Caramelo macizo), Rosa Adame, se convirtió en madre hace siete años, y se enfocó en su labor en la medicina china y sus clases de yoga. Su esposo, Héctor Quijada continuó en la música con La Lupita. En tanto, el guitarrista Lino Nava formó su proyecto Recolector, y se dedicó a la producción de otros grupos y solistas, entre los que destaca su labor en el álbum debut de Amandititita. En 2003, Bola Domene se fue a vivir a Puerto Vallarta, y después de su regreso a Guadalajara (su ciudad natal) formó los Yoyo Breakers con Ugo Rodríguez (Azul Violeta), mientras que Poncho Toledo se integró a Los Concorde. El regreso de La Lupita original se realizará esta noche, en la décima edición del Vive Latino, a 11 años de que la agrupación inauguró ese festival. Cabe mencionar que en 2004, ya sin Rosa ni Bola en el proyecto, el resto del conjunto grabó Lupitología, de la que se desprendieron los sencillos “A obscuras” y “Sussy Gasolina”. “Fue bien difícil, me costó mucho trabajo tomar la decisión de retirarme de la música, lloré mucho. Extraño cantar, subirme al escenario, tocar con estos grandes músicos, la neta no es parelismo, chavos, pero reconozco que estaba bien rayada porque tocaba con grandes músicos y excelentes amigos”, expresa Rosa, en entrevista con KIOSKO. Entonces Lino interviene. “Hace rato en los ensayos tocábamos El país de la lujuria, volteo a ver a todos y dije ¡wow!, ¡que chin... estar tocando con mis cuates! Se me hizo bonito, será chido tocar en el Vive Latino, y que la gente que no nos vio hace 11 años, lo pueda hacer ahora”. Su presentación en el Vive Latino es por demás significativa, pues no sólo es el regreso de Rosa Adame a las filas de La Lupita, también será la primera vez que Eddie, hijo de ésta y Héctor Quijada, vea juntos en acción a sus padres. “Eddie está emocionado, y yo como mamá lo estoy... creo que es importante que nos vea ya ahorita que tiene más conciencia, alguna vez me vio palomear, pero se quedó dormido, ja, ja. Tampoco están muy acostumbrados al rock, así que será un día largo para todos y con mucho rocanrol”, advierte Rosa. Además de su reunión al Vive Latino, La Lupita celebrará su 18 aniversario el próximo 22 de agosto, por lo que la agrupación no descarta un concierto conmemorativo, y la grabación del respectivo DVD en vivo. “Estamos esperando la respuesta de la gente del Vive Latino, es en todo caso la pauta para poder negociar un evento importante, por ejemplo, hacer un teatro Metropólitan para conmemorar el cumpleaños 18 de La Lupe”, refiere Lino. El guitarrista considera que el regreso de La Lupita llegó en un buen momento para él y sus compañeros, pues el hecho de realizar sus proyectos personales, les ha permitido refrescarse y aprender. “Cuando respiras otros aires, y entiendes que lo más importante es la música, y que ésta es lo más fuerte, la que nos tiene aquí juntos, ya estás del otro lado”, agrega el guitarrista. Una de las anécdotas más representativas que recuerdan los intérpretes de canciones como “Paquita disco” y “Ja,ja” de aquella primera edición del Festival Vive Latino, fue cuando el bajista Poncho Toledo se quedó varado por causa del tráfico en Circuito Interior, mientras sus compañeros se preparaban para salir al escenario. “¡Era una locura! Me acuerdo que me llamaron por teléfono celular y me decían que dónde estaba, que ya nos tocaba salir, así que los organizadores tuvieron que mandar patrullas, y me fueron escoltando para poder llegar al Foro Sol”, recuerda el músico.
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