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Es maestro por un día
Julio Quijano
El Universal

Viernes 31 de agosto de 2007

Alex Ubago enseña a jugar billar a dos lectoras de EL UNIVERSAL; el cantautor españo hizo una pausa en su ajetreada agenda

El día de Daniela comenzó a las cinco de la mañana. Su casa está en el límite del estado de México con el Distrito Federal: “Casi puedo decir que vivo en Neza”, comenta. Fue a la escuela para su primera clase, pero resultó que estaba cerrado por un paro de labores.

Esa fue una buena noticia, porque de todos modos en su cabeza sólo había un pensamiento: Alex Ubago.

Regresó a casa, se cambió de ropa y salió rumbo a EL UNIVERSAL, ya que había ganado una promoción para conocer y convivir con Ubago en un billar de la colonia Condesa. No fue la única. Rosy, la segunda ganadora de la promoción, también se levantó muy temprano.

A diferencia de Daniela, ella tomó la precuación de dejar libre su día: “Trabajo como profesora en una escuela para niños autistas, pero hoy pedí permiso.

“Fue complicado, porque es difícil decir que no vas a trabajar para ir a ver a tu artista favorito, pero vale la pena”.

Daniela la secundó: “Estoy superemocionada. No puedo esperar a abrazarlo y besarlo”, dijo en el trayecto al billar Malafama.

Al llegar, Alex Ubago ya las estaba esperando y las recibió con una jugada de fantasía: colocó sobre la mesa de billar dos tacos de madera, formando un ángulo de 25 grados; tiró una bola que entró directamente en el vértice y con suavidad digna de un poema de Rafael Alberti, la bola subió por uno de los tacos y regresó dócil hasta el punto desde donde Ubago la había tirado.

Es que antes de dedicarse a la música, fue billarista profesional, campeón regional y contendiente al campeonato nacional de España.

Ahora que está en México de promoción por su disco recopilatorio Siempre en mi mente, dos lectoras tuvieron la oportunidad de que él les enseñara a jugar billar. Para Ubago también fue un respiro: “En medio de tanto trabajo, cada vez que puedo voy a jugar billar”.

El nuevo disco incluye su versión de “Siempre en mi mente”, la canción que hiciera popular Juan Gabriel: “Yo quería hacer un homenaje al público mexicano y de entre todos los cantantes decidí escoger a Juan Gabriel, porque es un grande también en España.

“No lo conozco personalmente, pero espero hacerlo pronto y saber si le gusta mi versión.”

Respecto a las capacidades de sus alumnas Rosy y Daniela, el cantante bromeó: “La verdad es que son buenas chicas, pero les falta mucha práctica en el billar”.

Más en serio, comentó: “Siempre es gratificante conocer a las personas que compran tus discos y que viajan kilómetros y kilómetros para ir a tus conciertos o simplemente para conocerte”.

Por su parte, ellas también dieron su opinión respecto a las lecciones recibidas.

Rosy dijo muy sincera: “Yo, que soy maestra, puedo decir que le falta mucho para enseñar bien”.

Daniela no estuvo de acuerdo: “Yo creo que simplemente con estar junto a él es suficiente recompensa. No pido más”.

Pero Rosy insistió: “Cada vez que decía que ahora sí venía la jugada buena, la jugada difícil, entonces la fallaba; eso fue muy divertido”.

Al final, todos quedaron contentos y cada quien regresó a su realidad: Daniela a hacer la tarea, Rosy a preparar la clase de mañana y Alex Ubago a seguir en el arduo trabajo de la promoción.



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