![]() | Formato de impresión patrocinado por | ||
| Contará Agustín Tapia una historia de amor en documental |
|
César Huerta
El Universal Sábado 21 de abril de 2007 |
|
´Los días sin Joyce (un diario...)´ será narrado por Ofelia Medina y Héctor Gómez
|
|
Ni la muerte los separó... Durante 45 años Joyce Hartzell y William Parker vivieron en Michoacán demostrando su amor, pero en 1975 ella murió de cáncer y a los 36 días, él decidió pegarse un tiro. Actualmente, su casa en el pueblo de Angangueo sirve de museo, está su ropa, sus muebles y el viejo del lugar, que fue su jardinero, se encarga de contar su historia de amor. Ahora fue llevada a la pantalla por Agustín Oso Tapia (Club Eutanasia) en el documental Los días sin Joyce (un diario imaginario). "Es la historia de dos amantes que ni la muerte pudo separar. Resulta que hay un diario donde se cuenta cómo fueron esos días sin ella y como hay mucho material fotográfico tomado por ellos y de cine, pues pensamos que ahí estaba algo muy bonito", dijo el realizador. El documental es narrado por Ofelia Medina y Héctor Gómez. Se presentó en el reciente festival de cine de Guadalajara, donde cosechó críticas favorables. La idea de Los días sin Joyce (un diario imaginario) surgió de casualidad, dijo Tapia. Desconocía la existencia de William, ese ingeniero metalúrgico que llegó en 1930 acompañado de su esposa Joyce, una fotógrafa, con la que no solamente se quedó a vivir en Michoacán, sino que compartía su vida con los habitantes del lugar. "Un día pasamos por ese pueblo y nos encontramos una casa con el letrero mostrando los nombres de ellos. "Entramos, nos recibió un anciano que fue jardinero de los Parker y nos hizo un recorrido por el lugar, diciéndonos en dónde ella tomaba fotos o cosas así y pues había objetos personales de ellos, inmediatamente sentimos la magia", recordó. Después, narró, buscando en la casa dieron con una caja que contenía miles de negativos y rollos de película que la pareja sacaba en sus viajes. "Ellos no tuvieron familia, nunca tuvieron hijos, si la casa aún existe en el pueblo es por el respeto, el cariño, la admiración que tienen entre los pobladores. "Cuando vinieron se estilaba que los trabajadores importantes vivieran en un barrio especial, pero ellos no quisieron y se quedaron con todos, cuentan que eran filantrópicos", dijo Tapia. El documental fue filmado en Súper 16. mismo material que los rollos originales y contó con el apoyo de la Secretaría de Cultura de Michoacán y se espera mostrarlo en festivales cinematográficos venideros. La película Los días sin Joyce (un diario imaginario) requirió de una inversión cercana a los 900 mil pesos. "No pensamos que vaya a tener un salida a teatrical (cines) por el formato que tiene, pero sí creemos que puede interesar a la gente, ahorita serán los festivales, después, quizá, la televisión".
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |