La vida cotidiana de Adriana Barraza

La actriz protagoniza el drama "Todo lo demás", dirigida por Natalia Almada, en el que retrata la soledad de una mujer
La nominada al Oscar interpreta a doña Flor, una empleada de oficina gubernamental que desea salir de su invisibilidad. (CORTESÍA)
19/01/2018
00:06
César Huerta Ortiz
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En 2001, Adriana Barraza dirigía la telenovela Aventuras en el tiempo y todas las noches, al llegar a su casa, sólo estaban sus gatos y la televisión para ver Betty la fea.

Fueron varios meses, recuerda, en que su vida cambiaba: de ser la que en el set ordenaba todo, en su intimidad, no había con quién platicar.

“Personalmente soy una persona exitosa y rodeada de personas, pero esa vez pasaba la puerta de mi casa y era silencio, hacía mi cena, veía la telenovela y reía y lloraba”.

Todos dirían que era un vida demasiado rutinaria. Y Barraza, nominada al Oscar 2007 por Babel, reconoce que eran momentos complicados, similares a los que experimenta su personaje de doña Flor en la película Todo lo demás, que estrena hoy.

Dirigida por Natalia Almada (El general), cuenta la historia de una mujer que por más de 30 años ha trabajado en una oficina gubernamental y mientras para todos es una tuerca más del engranaje, en su interior desea salir de esa invisibilidad.

Para ello, la también actriz de Amores perros se mimetizó con la gente en las calles de la Ciudad de México.

“No quería verme como actriz y en lugares como el metro trataba de verme a mí misma no actuando, sino como una persona, mostrando las pequeñas cosas que se hacen de manerta cotidiana”, comenta.

“Todos hemos sido doña Flor en un momento de nuestra vida, porque nos hemos visto solos y en algún momento, también, hemos decidido salir de eso”.

Todo lo demás se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2016, donde su trabajo le valió a la entrevistada ganar el premio como Mejor actriz, buscando poco después el premio Ariel.

“He escuchado decir a algunas personas que esta película es lenta, pero a mí sí me gustó porque el personaje no lleva prisa, es el ritmo que así debía ser y, repito, todos tenemos una doña Flor interna”.

 

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