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Miami.— La cita es en un motel de esta ciudad, sí, un motel. Habitación veintitantos. Al entrar uno se sabe dentro de una cueva con jacuzzi y lo primero que aparece enfrente es la cama animal print sobre la que descansa René Pérez, Residente. Atrás de él un anuncio neón en colores rosa y azul reza: “Sexo”, título de su nueva canción en colaboración con Dillon Francis e ILe.

Este lanzamiento tiene una esencia completamente distinta al documental que estrenó en enero pasado, en el que muestra la búsqueda de su ADN por 11 países y que dio como resultado su disco anterior (Residente), pero para René todo es parte de un mismo objetivo, llegando a él de formas distintas.

"Sé que temas como ‘Sexo’ que parecerían triviales, divertidos o accesibles, ayudan a que chamacos que quizá no mirarían el documental que acabo de hacer lo vean y eso es lo que me ha caracterizado, tener ese balance entre la fiesta y todo lo que nos afecta como seres humanos".

Conocido por su actitud contestataria desde que se dio a conocer con Calle 13, el cantante afirma que no ha sido sencillo estar con una disquera defendiendo su esencia.

“Es bien difícil, a veces es más fácil que tú digas ‘me vuelvo independiente’, que meterte en la industria a batallar desde adentro. He tenido la suerte de que han sido abiertos con mi trabajo. He tenido mis diferencias en el pasado pero ahora nos estamos entendiendo, siento que estoy en una etapa de entender cosas que quizá no entendía antes. No quiere decir que bajo la guardia, al revés, estoy mucho más atento, más despierto y mucho más claro de cómo debo hacer las cosas”.

En marzo pasado, durante su participación en el Festival Vive Latino exigió la aparición de los estudiantes de Ayotzinapa, una de las tragedias no resueltas en México desde hace cuatro años.

“Lo de Ayotzinapa es algo que se tiene que seguir diciendo y tienen que seguir hablando los artistas. Tienen esa labor tanto en México como fuera de México porque lo que ocurrió con los estudiantes es un problema del mundo, de derechos humanos que creo que volvió a ocurrir con otros estudiantes”, dice refiriéndose a los estudiantes desaparecidos en Jalisco.

“No es como algunos dicen, una forma de agarrar likes, al revés, se te vuelve más difícil hablar de estos temas pero es importante que la gente sepa que no se ha resuelto porque no queremos que ocurra de nuevo en Latinoamérica y el resto del mundo, es inconcebible que desaparezcan estudiantes y que nadie explique, que se quede así, normal”.

Su personalidad, dice, le ha costado vetos en lugares como su natal Puerto Rico.

Otro de los temas sobre los que se ha pronunciado de manera crítica es de esta obsesión en torno a los likes que se buscan en la web, más allá de los contenidos.

“Hoy se confunde la relevancia artística y la calidad con la cantidad de seguidores. Hay personas que vienen y enseñan las nalgas en Instagram y tienen una cantidad de seguidores brutales y alguien que no quiera hacer eso pero que dice cosas inteligentes tiene pocas”.

“Los likes y los views no nos dicen ni definen la calidad del artista ni si ese artista está teniendo éxito, para mí el éxito de un artista se refleja en los conciertos. Yo lleno los conciertos, hago estadios, ahora estaré en el Palacio de los Deportes en México —aún no tiene fecha definida—, hay muchos artistas que no pueden hacer un Palacio de los Deportes”.

Admirador de artistas como Jorge Drexler por su rescate de la décima y de raperos que trabajan de forma positiva en torno a las rimas (a él le gustan las rimas consonantes), agrega que está en pro de buscar nuevas maneras de expresarse.

“Está bueno el proyecto con diferentes tipos de rimas, es algo que estoy pensando ya, el próximo proyecto grande viene por ahí, viene de forma musical distinta”.

También cuestiona el rap cuando descalifica con insultos sobre el género.

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