Oskar, el actor que murió dos veces

El showman perdió la batalla contra el cáncer. El miércoles también se le había declarado muerto pero revivió 40 minutos después
Desde hacer varios años vivía con su familia en Guadalajara, donde tenía su show televisivo. (FACEBOOK)
03/09/2017
00:07
Ariel León
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Ayer, Oskar El Espectáculo falleció a los 62 años... por segunda ocasión.

El multiinstrumentista burló a la muerte una vez pero no pudo hacerlo en una segunda.

Tras haber muerto durante 40 minutos el miércoles pasado —luego de que un grupo de médicos lo había declarado “fallecido” al sufrir un infarto— Oskar permanecía internado en un hospital de Guadalajara, Jalisco, en calidad de grave hasta que la mañana de ayer perdió la batalla contra el cáncer de páncreas que padecía desde mediados de 2016.

Fue a las 9:30 horas —confirmó su hijo Óscar González a este diario— cuando el músico dejó de respirar. Casi la misma hora en la que había muerto la primera vez.

En esta ocasión el artista no corrió con la misma suerte pues ya no despertó. Horas antes del deceso, sus hijos, quienes estuvieron con él hasta el final, se mostraban cautelosos con el estado clínico de su padre.

Los médicos les habían dicho que el músico, cantante y comediante mexicano se encontraba grave y el pronóstico de su salud era reservado.

Oskar estaba internado desde el lunes 28 de agosto en el área de terapia intensiva de un hospital público en Guadalajara, Jalisco.

De camino a ser hospitalizado —como parte de su recuperación tras una cirugía de páncreas— el comediante había mostrado buen ánimo y hasta había bromeado con algunas situaciones, según narró su hijo en días previos.

Óskar, El Espectáculo es multiinstrumentista, actor y comediante.

Durante sus últimos años, en Guadalajara tenía un programa de variedades en Televisa y hace tiempo en el Teatro Galerías, amigos y colaboradores le hicieron un show para recaudar fondos para su tratamiento.

En sus más de cuatro décadas sobre los escenarios Oskar sobresalió en el arte del entretenimiento gracias a que cantaba, bailaba, era comediante y toca 18 instrumentos musicales.

Un sello característico de sus presentaciones era que arengaba al público con el grito de “¡romanooos!”.

En sus últimos años llevó algunos sketches a redes sociales: en su perfil de Facebook aún se pueden encontrar algunos de sus chistes y en Twitter un breve video en el que simula volar a la par que un automóvil.

Una de sus actuaciones más memorables fue en el programa nocturno de variedades Mala Noche No, con Verónica Castro.

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