"Habrá más shows en Chichén Itzá"

Armando Manzanero, que se define como terco, se compromete a que Arturo Márquez estará en las ruinas arqueológicas
Para el cantautor, Chichén Itzá es parte de su historia, de su vida. Es, dice, un regalo regresar. Foto: ARCHIVO EL UNIVERSAL
03/02/2018
00:05
Ariel León
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En la vida de Armando Manzanero existen dos pasiones, la música y las mujeres.

En parte las féminas son las responsables de que Manzanero se dedicara a la composición y la lírica.

En particular fue una mujer la que hizo que el yucateco se presente hoy en las ruinas mayas y además sea el primer mexicano en hacerlo.

Su nombre es Rita y no se trata de un viejo amor de juventud, tampoco es su esposa, mucho menos es una hija no reconocida.

Se trata de su abuela, una mujer indígena que desde niño alentó en Armando el gusto por la música y con quien conoció por primera vez las ruinas del sureste mexicano.

Presentarse en este sitio histórico no es un capricho para el maestro, mucho menos lo hace por dinero, para él es parte de su cultura y es como un regalo hacia Rita, a quien considera el amor de su vida.

“Es un regalo maravilloso de la vida presentarme ahí, ya me tocaba. No soy de esos artistas que quieren trabajar en lugares magníficos, no pongo esas condiciones, pero trabajar en un lugar tan importante para mí, cargado de tantos recuerdos que me hace sentir halagado”, señaló en entrevista con EL UNIVERSAL.

Para Manzanero, Chichén Itzá, no es un sitio turístico, para él es parte de su niñez, su cultura y su familia. Chichén Itzá tiene sabor al agua de horchata que con su abuela Rita tomaba cuando tenía ocho años y visitaron por primera vez las ruinas. Chichén Itzá también es tardes soleadas y calor abrumador, que ahuyentaba con el sombrero que Rita —quien tenía una tienda de sombreros— le confeccionaba exclusivamente para él.

“Ese lugar es parte de mi historia, de mi vida. Para mí es un regalo de la vida regresar, es mágico. Quien me diría cuando estaba niño, que años después regresaría ahí para ofrecer un concierto”, dijo.

Usted es el primer mexicano que se presenta en Chichén Itzá, ¿por qué hasta ahora?

Me siento muy orgulloso de ser el primer mexicano que cantará ahí, ya antes artistas internacionales habían estado, pero no creo que tenga que ver con un tema de malinchismo, creo que más bien a nadie se le había ocurrido, hasta que Manuel Rueta, un muchacho de 28 años tabasqueño me propuso hacerlo hace más de seis meses y me pareció una buena idea. De hecho con él estoy haciendo un nuevo disco.

Hace unas semanas se habló de la cancelación del show y después siguió adelante. ¿Qué pasó?

Fueron conflictos que tuvo el empresario, tuvo que hacer un buen de trámites engorrosos pero al final la música, que es bien alcahueta, ayudó, ya que sin decir nombres, diré que la gente más importante que tiene que ver con la cultura de este país fue quien apoyo para que al final se pudiera realizar el concierto y es algo que agradezco con toda mi alma.

¿Le pidieron hacer algunas modificaciones para que se llevara a cabo el show?

En primer lugar, lo que yo hago es muy suave musicalmente hablando, en segundo, no salen chavas enseñando lo que uno más quiere ver y en tercero lo mío es la canción romántica, que quizá sea el legado cultural mas importante que Yucatán tiene después de su zona arqueológica y su gastronomía, así que no tuvimos que hacer arreglos especiales para lo que presentaremos.

¿Quién le gustaría que siguiera sus pasos y se presentara en Chichén Itzá?

Dicen que yo seré el primer mexicano y el último que participará allá, que no volverán a dar permisos, pero yo me comprometo, porque nací terco y por eso estoy donde estoy, a que haya más mexicanos. Estoy haciendo lo necesario para que Arturo Márquez, un gran danzonero, se pueda presentar en el mismo lugar.

¿Le dijeron por qué ya no habrán permisos para cantar en el sitio histórico?

No, no me dijeron, pero tenemos que ponernos en orden, además hay otra cosa, los que manejan esas instituciones no son eternos, de repente un día les dan aire y viene otro que traiga otra mentalidad. Si tratamos de crecer cultural y económicamente tenemos que crecer mentalmente y nuestro criterio tiene que tomar unas vitaminas para crecer . No puede ser que en la Muralla China haya conciertos de este nivel, no puede ser que en Israel hayan conciertos de esta envergadura, la propia Tania Libertad hizo conciertos en Machu Pichu, así que no puede ser que nosotros estemos desnivelados.

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