Duarte: carnicero, luchador, cineasta...

El actor, cuya actuación destacó en la serie Blue Demon, asegura que se siente cómodo con cualquier personaje que haga reír
Interpreta a un director de cine en el filme Casi una gran estafa (ARCHIVO. EL UNIVERSAL)
20/09/2017
00:13
César Huerta / Corresponsal
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La vida de Roberto Duarte ha sido modificada gracias a un carnicero, amigo de Blue Demon.

Tras 20 años de carrera, la serie televisiva inspirada en la vida del luchador le abrió las puertas a la comedia y las invitaciones no paran.

En dicha serie, encarna a un gladiador que de día tiene a su cargo un negocio de carne y, por las noches, se convierte en contrincante del ring.

“Ya en la calle me gritan Carnicero, pero sigo desarrollando mi quehacer artístico como pedagogo, como director y actor de teatro, lo que empieza a suceder es la consecuencia de una vida de trabajo”, considera Duarte.

Ahora se le puede ver en la cinta Casi una gran estafa, interpretando a un director de cine un tanto enamorado del glamour y espera el estreno de la nueva temporada de Sr. Ávila y la nueva Falsos falsificados.

“En el Sr. Ávila (para HBO) soy un cocainómano que echa a perder una organización porque de pronto tiene el poder en sus manos”, detalla.

¿Y en Falsos falsificados que va para la plataforma digital Blim? Roberto ríe un poco.

En esa comedia negra será visto como un sicario con el objetivo de matar a los protagonistas. “Pero la situación lo pone a convivir con una persona que tiene Alzheimer y cosa cómica se genera cuando a esta se le olvida todo”, abunda.

Y no le incomoda que en algún momento se le encasille en el género.

“A veces se me hace absurdo que digan eso compañeros, Cantinflas, Tin Tan, estaban encasillados en personajes tan poderosos que los convierten en eso, si me quieren encasillar soy feliz que suceda, la comedia tiene que ver con mi registro”.

Recuerda que durante las grabaciones de Blue Demon, cuyas tres temporadas están disponibles en Blim, él mismo hacía las escenas de acción sobre el cuadrilátero.

“Al día siguiente de la escena de lucha me dolía todo el cuerpo, eran repetir los golpes 20 veces para las 20 tomas, pero nuestro coordinador de stunt me daba las pastillas que toman para eso y como si nada”.

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