México no se lleva el Goya; se corona la cinta chilena "Una mujer fantástica"

La mexicana Tatiana Huezo competía a la mejor película iberoamerican con "Tempestad"
Elenco de "Una mujer fantástica". FOTO: EFE
03/02/2018
18:12
EFE y AP
Madrid
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La chilena "Una mujer fantástica", de Sebastián Lelio, ganó el Goya a la mejor película iberoamericana, al que también optaban Argentina, México y Colombia.

"Una mujer fantástica" se impuso a "Zama", de Lucrecia Martel (Argentina), y a los documentales "Tempestad", de Tatiana Huezo (México) y "Amazona", de Clare Weiskopf y Nicolas van Hemelryck (Colombia).

"Rebeldía, resistencia y amor" fue el conciso y rotundo resumen que hizo la protagonista de la película, Daniela Vega, al recoger el premio por una historia centrada en una mujer transexual, como lo es la actriz.

La película vasca “Handia” arrasaba en la ceremonia de los Premios Goya con nueve trofeos en su mayoría en categorías técnicas, además de un galardón para Eneko Sagardoy como mejor actor revelación.

La gala del sábado vio el clamor por la escasez de mujeres dentro y fuera de la pantalla. Políticos y artistas se sumaron a la actriz Penélope Cruz y las directoras Isabel Coixet y Carla Simón, que fueron pioneras a la hora de cruzar la alfombra roja con abanicos del mismo color y el mensaje “#MásMujeres”.

“Sin bromas aquí,” dijo el coanfitrión de la gala Joaquín Reyes, haciendo un paréntesis en el tono cómico de la ceremonia para añadir que “ojalá haya más películas protagonizadas y dirigidas por mujeres”.

Dos realizadoras recibieron premios destacados: Carla Simón a mejor dirección novel por “Estiu 1993” e Isabel Coixet a mejor guion adaptado por “La librería” (“The Bookshop”).

Sagardoy, que en “Handia” interpreta a un gigante que de la mano de su hermano recorre la Europa del siglo XIX en busca de fortuna, inauguró la gala con su premio y la buena racha para el filme vasco.

“Por aquellos que no se sienten comprendidos”, dijo el actor. “Por esas identidades y esos cuerpos raros. ¡Que viva!”.

La cinta de Aitor Arregi y Jon Garaño arrasó en la mayoría de las categorías técnicas, con premios que incluyeron vestuario, montaje, sonido, dirección de producción, dirección artística y de fotografía, maquillaje y peluquería, efectos especiales y guion original.

“Handia” llegó a la ceremonia con 13 nominaciones, seguida de “La librería”, que optaba a 12 premios.

Su directora subió al escenario a recoger la estatuilla por el guion, adaptado de la novela de Penelope Fitzgerald sobre la tenacidad de una viuda que se planta al rechazo de la campiña inglesa a su negocio de libros.

“Handia” y “La librería” compiten por el Goya a la mejor película junto con “El autor” de Manuel Martín Cuenca, sobre los quiebros existenciales de un aspirante a novelista; “Estiu 1993”, sobre el primer verano de una niña con sus padres adoptivos; y “Verónica”, con la que Paco Plaza retrocede en clave de terror al Madrid de los años 90.

Plaza, Martín Cuenca, Coixet, Arregi y Garaño también se disputan el Goya a la mejor dirección.

Entre los momentos más aplaudidos de la gala estuvieron el Goya a la mejor dirección novel para Simón por “Estiu 1993”, basada en las memorias de la propia directora sobre el primer verano que pasó con sus padres adoptivos.

La realizadora dedicó el premio a sus padres biológicos “y a todos los de su generación que murieron por el VIH, quiero que dé fuerzas a todas las personas que viven con el virus, pues considero que es absurdo el estigma”.

La segunda ovación se la llevó la veterana Marisa Paredes, actriz fetiche del realizador Pedro Almodóvar. La actriz de 71 años y expresidenta de la Academia de Cine, que entrega los premio, recogió el primer Goya de su extensa trayectoria: el Goya de Honor

“Por fin nos vemos las caras tú y yo”, dijo en el escenario mirando los ojos del busto del pintor Francisco de Goya, que da nombre a estos premios.

Los abanicos feministas volvieron a aparecer cuando la vicepresidenta de la Academia de Cine, Nora Navas, blandió otra lanza en favor de la igualdad de oportunidades para mujeres como intérpretes pero también al frente de proyectos cinematográficos y en roles técnicos.

“Y nadie tiene que sentirse incómodo porque eso ocurra, porque derrotando la superioridad de género derrotaremos el monstruo de la violencia contra las mujeres”, dijo Navas, añadiendo que “debemos lograrlo todos juntos. Todas, juntas”.

Navas también destacó que el cine español recaudó más de 100 millones de euros (124 millones de dólares) en 2017 a pesar del impuesto de valor añadido al cine que “sigue ahí, al 21% a pesar de las promesas y anuncios oficiales de que bajaría”, dijo señalando al ministro español de Cultura, presente entre el público del auditorio en Madrid.

rad