Angelina Jolie y Brad Pitt aprovecharon el Super Bowl del domingo por la noche para atajar los rumores de una separación. En todo momento Pitt y Jolie se mostraron ante el público más cariñosos que nunca, según informaron medios estadounidenses. La pareja acudió a la final del futbol americano desde un palco VIP del estadio de los Delfines de Miami junto a su hijo Maddox de ocho años de edad.
A los dos se les pudo observar vestidos de negro —aunque Pitt llevaba una camisa blanca debajo de la chamarra— y se besaron a la vista de todos apasionadamente. Las imágenes capturaron todos los momentos de Jolie festejando animada el partido. Pitt, que últimamente luce barba, apoyó en todo momento a los Santos de Nueva Orleans, equipo de la NFL que es su favorito y que logró coronarse la noche del domingo. sobre Potros de Indianapolis.
Todo comenzó a principios de año, cuando los rumores de la separación entre Pitt y Jolie eran cada vez más fuertes. Sin embargo, a principios de enero se dijo que esos falsos comentarios fueron inventados. También, el padre de la actriz, Jon Voight, salió en defensa de la pareja y dijo a una publicación que todo había sido fabricado.
El 1 de febrero, la preaja conocida como Brangelina fue fotografiada muy feliz durante la gala de los premios de la asociación de cineastas estadounidenses (DGA) en Los Ángeles. Los dos compartieron mesa con el director Quentin Tarantino, cuyo último filme, Bastardos sin Gloria fue protagonizado por Brad Pitt. Antes de esa fiesta, la pareja no había sido vista en público desde finales del año pasado, donde comenzaron a escucharse rumores de su separación y los términos en que quedarían.
Uno de ellos fue que la pareja llegó a un arreglo para dividir su fortuna, valuada en más de 300 millones de dólares, y que supuestamente se habría firmado un documento que indica que la custodia de sus seis hijos (tres biológicos, Siloh y los mellizos Knox y Vivienne, y los adoptados Maddox, Zahara y Pax) será compartida, aunque para efectos prácticos vivirían con la actriz de 34 años.
Para terminar de manera rotunda con las malas lenguas, se cree que los enamorados asistirán a un evento público y posarán ante las cámaras de los medios de comunicación el próximo 7 de marzo a la entrega de los premios Óscar a lo mejor del cine en Estados Unidos. (Con información de Agencias)