La argentina Lucía Puenzo fue la directora internacional más galardonada en 2007 por su película XXY. Ganó el Ariel de México y en los festivales de Atenas, Bangkok, Cannes, Cartagena, Edimburgo y Montreal.
Consiguió también el Goya a la mejor película extranjera de habla hispana. Pero la película que narra la vida complicada de una chica de 15 años hermafrodita, sigue dando de qué hablar. Este domingo se proyectará por el Canal 22.
Lucía tampoco se ha quedado suspendida en el aire. Ya añadió en su filmografía El niño pez, que también ha sido un éxito en festivales.
Y algo más. La hija del director argentino Luis Puenzo, responsable de La peste (1992), estará la próxima semana en México para participar en el Rally Malayerba PRO en Playa del Carmen. Ahí tendrá 24 horas para hacer en su totalidad un cortometraje.
Lucía habla con KIOSKO, vía correo electrónico, sobre XXY y el Rally.
Llevará en los roles principales a Tony Dalton y Roberto Sosa.
- Galardones y comentarios positivos acerca de “XXY”, pero siempre hay un negrito en arroz, ¿cuál ha sido el peor comentario recibido?
-El peor fue el mejor de todos: en la conferencia de prensa que dimos en el estreno de la película en Roma, había cinco curas sentados en la última fila. Yo no entendía bien qué hacían ahí. Hasta que en mitad de la conferencia uno se paró y dijo que la escena de sexo era una aberración. Desde ya, para mí esa escena entre los dos protagonistas es una escena de amor, filmada con muchísimo cuidado. Que aquel sacerdote dijera eso fue la mejor campaña que podría haber tenido la película.
- ¿Qué piensas que ha aportado esta película al tema de la sexualidad?
-Eso hay que preguntárselo a los espectadores. Igual, te confieso que de todas las películas y los libros que me han dejado algo para siempre, nunca pienso "esto dejó algo en el tema de la sexualidad" o "este dejó algo en el tema del abuso". No puedo pensar en temas ni hago contacto con los temas. Hago contacto con los personajes, con las líneas de diálogo, con los detalles. Como decía Nabokov, "los divinos detalles"... Siempre me acuerdo de esa frase.
- Después de ella ¿te fue fácil vender tu siguiente proyecto en cine?
-En realidad, el mismo equipo de XXY siguió adelante con mi siguiente proyecto, El niño pez.
- Por qué ser cineasta en un continente (a excepción de EU) donde no se gana mucho dinero con ese oficio?
-Hablando de Nabokov, hay una novela suya genial que se llama Cámara oscura. En las primeras tres líneas cuenta el argumento. En la cuarta dice que la historia podría terminar ahí, pero que todo lo que sigue (que son 200 páginas) lo escribe por el placer de los detalles, por el placer de narrar. Creo que uno escribe y filma por el placer de hacerlo. Para sacarse historias de encima que de otra forma se transforman en obsesiones.
- ¿Ya estás lista para el Malayerba?
-Sí, con muchas ganas. Es una buena propuesta no olvidar que el cine también puede hacerse liviano y por diversión
- Cómo te llegó la invitación?
-Los organizadores se pusieron en contacto conmigo, y la invitación me encuentra justo con dos semanas de tiempo entre dos proyectos.
-¿Cuál es la historia de tu corto?
-Recién estoy terminando de escribirla, ya pronto la verán.